¡Síguenos!
Los Hispanos ya están preparados para el Mundial. / Foto: Twitter @RFEBalonmano

Balonmano

Casi misma receta para un mismo objetivo

Jordi Ribera prácticamente clava la convocatoria que le dio a España el campeonato de Europa el año pasado. Los Hispanos, que debutan este viernes ante Bahrein (20:30, Teledeporte), buscan el tercer Mundial de su historia. La todopoderosa Francia y la anfitriona Dinamarca, los grandes rivales

Es una gozada, al menos para el espectador, que el balonmano de selecciones no dé tregua. A diferencia de otros, el deporte de los 7 metros tiene su cita con europeos y mundiales cada dos años, amén de los Juegos Olímpicos. Esta vez toca campeonato del mundo, en concreto su vigésimo sexta edición, y la organización ha recaído en Alemania y Dinamarca, donde se podrá disfrutar del mejor balonmano del planeta desde este 10 de enero hasta el próximo día 27. España peleará junto a otros veintitrés combinados por el cetro mundial que desde 2015 ostenta Francia –se ha llevado los dos últimos títulos-.

Si los galos –con la notable ausencia de Nikola Karabatic- buscarán la triple corona de forma consecutiva, los Hispanos lo harán dentro de este ciclo histórico que arrancó a principios de siglo, cuando tocamos el cielo en Túnez (2005) y nos asentamos en Barcelona (2013). Desde luego los hombres de Jordi Ribera aparecen en la terna de grandes favoritos al título, cuyo principal aval es el Europeo logrado el año pasado en Croacia. No han pasado ni doce meses desde la consecución de este torneo, que en dificultad puede estar perfectamente a la altura de un Mundial, ya que los principales talentos del balonmano se concentran básicamente en el Viejo Continente. Además, a mitad del ciclo olímpico y estando en juego las plazas para Tokio 2020, el bloque convocado es prácticamente idéntico al de 2018: sale Valero Rivera y entra el emergente Aleix Gómez. El extremo del Barça apunta a ser una de las revelaciones del torneo y, si durante la temporada se ha salido, en los compromisos de preparación con España ha demostrado que puede ser un jugador importante.

En cualquier caso, la fórmula de los Hispanos para luchar por las medallas será la de siempre: portería y defensa firmes, transiciones rápidas y, en ataques estáticos, buscar los goles de los extremos y pivotes. Para ello, la vieja guardia ha vuelto a ser llamada a filas: Gonzalo Pérez de Vargas y Rodrigo Corrales velarán el arco (con Sterbik en la reserva por si pasa algo, como ya ocurrió en Croacia); Eduardo Gurbindo, Gedeón Guardiola y Viran Morros levantarán la muralla; Raúl Entrerríos, Daniel Sarmiento y Joan Cañellas dirigirán el ataque y Julen Aguinagalde y Álex Dujshebaev serán los principales arietes. En los extremos, los muchachos para todo, que tanto valen para el avanzado como clavar puñales o tirar bombitas. Ángel Fernández, Aitor Ariño, Ferrán Solé y el citado Aleix Gómez conforman quizás las mejores alas del mundo. Y eso que se han quedado fuera nombres como el propio Valero Rivera, David Balaguer o Víctor Tomás. Casi nada. Así, España llega en buena forma y como uno de los rivales a batir.


Por el lado malo del cuadro


El aglutinamiento de competiciones y la gran igualdad existente en el balonmano hace que en este Mundial compitan los actuales campeones de Europa, mundo y Juegos Olímpicos. Todos diferentes (España, Francia y Dinamarca, respectivamente) junto al subcampeón europeo (Suecia), mundial (Noruega) y el bronce en Río 2016 (Alemania). Entre cualquiera de ellos –y Croacia- debería estar el título y las medallas.

Si bien es cierto que en una competición corta las sorpresas pueden producirse, en este se han reducimiento ligeramente las posibilidades en tanto que se ha vuelto al formato de Main Round frente al de eliminatorias desde octavos, presentes en las últimas competiciones. Así, habrá dos grupos en fases diferentes de los que saldrán los semifinalistas. Los puntos con los que llegues a esa ronda intermedia vendrán de las victorias o empates que logres frente a quienes se clasifiquen contigo. Cuatro grupos de seis selecciones arrancarán el torneo, formando los tres mejores de cada uno de ellos otros dos grupos (Main Round). Desde aquí pasarán los cuatro semifinalistas.

España está encuadrada en el grupo B y jugará frente a Croacia, Macedonia, Islandia, Bahrein y Japón. Los de Ribera abrirán su participación frente a Bahrein este viernes 11 (20:30, Teledeporte) y, si todo va como deseamos, se jugarán el primer puesto de grupo frente al combinado balcánico en la última jornada. Este encuentro, si bien no es eliminatorio, puede marcar el desarrollo de ambas en la Main Round, ya que el grupo de los Hispanos se cruzará con el (otro) de la muerte. Francia, Alemania y veremos si Rusia, Serbia o Brasil, serían los complicados rivales de los españoles en segunda ronda. Este formato da pie a que puedas tener un despiste; el problema es que, por nivel, casi cualquiera te puede meter mano. Por el otro lado –grupos C y D- Dinamarca, Noruega y Suecia parten como favoritas para luchar para dos puestos en semifinales.

Servida la teoría y con la receta en la mano, queda comprobar cómo queda finalmente el plato. Lo que es seguro será el disfrute.


Banquillos repletos de españoles


La representación española no se limitará a nuestra selección. Y es que otros seis equipos estarán encabezados por técnicos nacionales. Hablamos, en concreto, de Manuel Cadenas (Argentina), David Davis (Egipto), Mateo Garralda (Chile), Toni Gerona (Túnez), Raúl González (Macedonia) y Valero Rivera (Qatar).

“El balonmano español, desde hace 15 años, es un referente mundial. La crisis ha hecho que jugadores y entrenadores hayan tenido que emigrar y desde fuera se ha visto que los equipos entrenados por españoles tienen un plus y que tácticamente están muy bien trabajadas”, señala Edu Agulló, director de Hand Station, que apunta que todas las selecciones campeones de continentes son dirigidas por técnicos de aquí. “Es espectacular que haya siete de veinticuatro. Eso habla del trabajo hecho durante las últimas tres-cuatro décadas”, concluye el periodista.

De hecho, entre España e Islandia (5) copan la mitad de los banquillos del Mundial, como apunta aquí Agulló. La pizarra hispano-islandesa es la que manda.

En la selva del periodismo, A La Contra me es un gran ecosistema donde habitar. No entiendo la vida sin deporte, así como tampoco sin historias. En este espacio intentaré contar las que piense pueden resultar interesantes, y hacerlo con estilo propio. Como Hornby, me enamoré del fútbol "tal como más adelante me iba a enamorar de las mujeres: de repente, sin explicación, sin hacer ejercicio de mis facultades críticas, sin ponerme a pensar en el dolor y en los sobresaltos que la experiencia trae consigo”

7 Comments
Anuncio
Anuncio

Más en Balonmano

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies