¡Síguenos!
Irán
Aficionado de Irán I CORDON PRESS

Mundial Rusia 2018

Irán no tiene quien le quiera

Es la única selección del Mundial que no cuenta con patrocinador por culpa de las sanciones económicas del gobierno de Donald Trump.

La emoción se desbordó y los futbolistas iraníes tuvieron que secarse las lágrimas de alegría con unas camisetas para la historia que habían comprado con su propio dinero… Así ocurrió porque Irán es la única selección del Mundial que no cuenta con patrocinador por culpa de las sanciones económicas que el gobierno de Donald Trump ha impuesto a la república islámica.

Las grandes marcas deportivas no han encontrado en Irán una inversión atractiva. La empresa alemana Adidas vestía a la selección pero, quién sabe si por la antipatía de Estados Unidos, decidió romper todos sus contratos con el que es uno de los mejores equipos del grupo asiático. Finalmente, y después de varias negociaciones con las instituciones deportivas del país, llegaron a un acuerdo: les venderían las equiparaciones con un descuento del 70%. Ante esa tesitura, la Federación de Fútbol de Irán se vio obligada a comprar un modelo básico de camisetas en blanco, sin el estampado histórico del guepardo. También tuvieron que bordar ellos mismos el escudo de la selección. La situación es tan insólita que si los aficionados iraníes quieren conseguir la indumentaria de su equipo tienen que ponerse en contacto con la Federación; la suya es la única de las 32 camisetas del Mundial que no se encuentra disponible en tiendas.

La marca deportiva con más valor de mercado del mundo, Nike, también se ha posicionado del lado de la administración Trump, vetando el uso de sus zapatillas a los futbolistas de Irán. Además, la compañía estadounidense ha roto el contrato de patrocinio que tenía con el delantero internacional iraní Saman Ghoddos. Esta ausencia de ayudas deportivas ha enfurecido al seleccionador nacional Carlos Queiroz, que se ha quejado amargamente de «mezclar el deporte con la política»: «Los jugadores se acostumbran a sus uniformes y botas y no se les puede pedir que las cambien con tan poco tiempo antes de un evento de esta importancia. Algunos han tenido que comprar zapatillas nuevas o pedirlas prestadas a otros jugadores de sus equipos en Europa«.

Irán es un país con una población de 80 millones de personas y una extensión de más de 1.600 kilómetros cuadrados (tres veces España). Aunque para su desgracia, esa inmensidad de territorio no se corresponde con unos recursos futbolísticos a la altura. La selección iraní padece de una falta de medios muy considerable a la hora de potenciar el fútbol nacional, algo que ha fortalecido el sentido de pertenencia de su seleccionador: «Nos cuesta viajar, tener campos de entrenamiento, traer adversarios… Incluso comprar camisetas es un desafío, pero estos retos me ayudaron a enamorarme de Irán. Estas dificultades se convierten en una fuente de inspiración para la gente, hace que estén más unidos para luchar por su país. Estos muchachos merecen una sonrisa del resto del mundo». En el pasado Mundial de 2014 en Brasil, los futbolistas iraníes ya experimentaron esta precariedad cuando la Federación de fútbol les prohibió intercambiar camisetas con el resto de jugadores, ya que no disponían de los fondos suficientes como para comprar más.

El origen de esta falta de ayudas deportivas radica en la naturaleza política y religiosa de Irán, así como en la relación conflictiva que mantienen con Estados Unidos. Se trata de una respuesta deportiva a un problema geopolítico. La constitución iraní se articula en torno a una república islámica de religión chiíta dirigida por un consejo de expertos de 86 clérigos y un líder supremo, Alí Jamenei, cuyo mandato es vitalicio. El presidente, Hassán Rohaní, es elegido por el pueblo y se encarga de ejecutar las ordenes de los órganos superiores. Irán lleva desde los años 50 desarrollando un programa nuclear que ha ido experimentando diferentes etapas pero que, desde la revolución de 1979 que cambió la estructura del país, ha mantenido como constante una relación muy tensa con Estados Unidos.

En 2015, el gobierno de Barack Obama alcanzó un acuerdo histórico con Irán, junto a Reino Unido, Francia, China, Rusia y Alemania, por el el cual el país estadounidense levantaba las sanciones económicas que tenía vigentes en la región de Oriente Medio a cambio de que limitara sus armas nucleares y reservas de uranio. Este pacto nuclear no ha satisfecho al nuevo inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, que se ha desmarcado al tiempo que ha amenazado con volver a intervenir en Irán con un paquete de medidas todavía más estricto que el anterior.

Este rechazo de las principales marcas deportivas y la falta de apoyo internacional no le han quitado el buen humor a la sociedad iraní, que, después de su épico triunfo ante Marruecos, bromeó con el veto de Nike sustituyendo su eslogan clásico Just do it (Solamente hazlo) por un We just dit it without you (Solamente lo hicimos sin ti). Resulta bastante gracioso que la primera, y hasta hace unos días la única victoria de Irán en una Copa del Mundo, fuera ante Estados Unidos en 1998.

2 Comments

2 Comments

  1. Pingback: Irán abre un estadio a las mujeres, pero el fiscal general cierra la esperanza | Fútbol | A la Contra

  2. Pingback: Copa Asia: La Copa del continente más grande | Fútbol | A la Contra

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Mundial Rusia 2018

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies