¡Síguenos!
Jayson Tatum conduce un contraataque seguido por McConnell y Simmons. CORDON PRESS

Deporte USA

El niño que reboteó para LeBron

Los Celtics ganaron a Philadelphia y jugarán la final de la Conferencia Este contra los Cavaliers. Entonces se cruzarán King James y Jayson Tatum.

A Larry Hughes, aquel talentoso escolta anotador que destacó en el inicio del siglo XXI en equipos como los Warriors, los Wizards o los Cavaliers, se le conocía en su época de jugador como “STL” porque era procedente de Saint Louis, la ciudad de Missouri famosa por tener en la orilla oeste del río Mississippi el arco más alto del mundo, The Gateway Arch, un monumento de acero inoxidable de 192 metros de altura. Antes que él, la ciudad misuriana, en la que el deporte favorito de sus habitantes es sin ningún tipo de dudas el béisbol merced a los éxitos de los Saint Louis Cardinals, ya había dado un par de grandes baloncestistas para la NBA (Ed Macauley y Jo Jo White, ambos campeones con los Boston Celtics en las décadas de los cincuenta y de los setenta, respectivamente), pero fue el citado Hughes, que decidió defender también la camiseta de la universidad de su ciudad, el que se convirtió en el referente definitivo para otros jugadores de Saint Louis que llegaron a militar o que juegan actualmente en la mejor liga del mundo: David Lee, Bradley Beal, Ben McLemore y Jayson Tatum.

El último de ellos, precisamente, se convirtió ayer en el tercer rookie de la historia en anotar más de veinte puntos por partido en siete encuentros seguidos de playoffs y jugará con su conjunto, los Boston Celtics, la final de conferencia en el Este ante los Cleveland Cavaliers de LeBron James. Será, presumiblemente, un atractivo duelo entre una leyenda y uno de los baloncestistas que más han impactado esta temporada y que está llamado además a ser protagonista en la próxima década, pero, sobre todo, será un bonito desafío que esconde una preciosa historia tras de sí.

Hay que retroceder hasta el final del siglo XX para contarla. Por aquel entonces, Larry Hughes, que promedió más de 14 puntos por partido en sus 13 temporadas en la NBA, era la estrella del instituto Christian Brothers College y siempre iba acompañado de Justin Tatum, su compañero en la cancha y su mejor amigo. Un año después de acabar el instituto, Tatum se convirtió en padre de un niño llamado Jayson y le pidió a Hughes que fuera el padrino. Hughes, que daba ya sus primeros pasos en el baloncesto profesional con los Philadelphia Sixers tras ser la octava elección de ese draft (el de, entre otros, Vince Carter, Dirk Nowitzki o Paul Pierce), aceptó con orgullo.

El trávelin de la cámara de esta historia nos conduce ahora hasta el año 2007 para contarnos un regalo anticipado de cumpleaños en Cleveland. Hughes vestía esa temporada la camiseta de los Cavaliers y tenía como compañero de equipo a LeBron James, el elegido que seguía buscando un título NBA para adornar su corona de rey. Jayson Tatum, el hijo de Justin, era, por el contrario, un niño alto y tranquilo que como regalo anticipado por su noveno cumpleaños recibió un viaje de fin de semana a la ciudad situada al sur del lago Erie para presenciar dos partidos de los Cavs ante los Lakers de Kobe Bryant y contra los Heat de Dwyane Wade y Shaq. Además de poder fotografiarse con sus ídolos en el túnel de vestuarios, el pequeño Jayson Tatum todavía tuvo una sorpresa mayor cuando Hughes, su padrino, le llevó a un entrenamiento con LeBron James. Ambos, la estrella y el niño, compartieron lanzamientos a canasta y, después, Tatum estuvo reboteando para James. “Esa experiencia me parece todavía irreal”, le confesó el propio Tatum hace casi tres años a Benjamin Hochman en el St. Louis Post-Dispatch.

Regresando ya al presente, ayer, nada más terminar en el TD Garden el quinto partido de los Celtics ante los Sixers, un reportero del canal televisivo TNT le volvió a preguntar a Tatum sobre LeBron James: “¿Cómo le puedes hacer sentir incómodo en la final de conferencia?”, le inquirió. Y aquel niño espigado y calmado que ahora se ha convertido en una prometedora estrella respondió con sinceridad: “Uff. Es mi primer año. No tengo ni idea”.

Tal vez Larry Hughes, el hombre que está unido por la cadera al padre de Tatum, según aseguró él mismo, sí que tenga la respuesta: “Él me dice las cosas que hay que tener en cuenta para hacerme un mejor jugador de baloncesto dentro y fuera de la cancha”, sentenció el alero de los Celtics en la noticia del St. Louis Post-Dispatch.

2 Comments

2 Comments

  1. Pingback: La cantera más preparada de la NBA | NBA | A la Contra

  2. Pingback: Tres años dentro de una tormenta de traspasos | NBA | A la Contra

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Deporte USA

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies