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Tour de Francia

No es Gokú, es Geraint Thomas

Tras la etapa de ayer miércoles, ha quedado servida una verdadera batalla de liderazgo nunca antes vista entre Froome y Thomas

A 5,5 kilómetros de la cima, el Sky dio el golpe: atacó Geraint Thomas, sin respuesta de nadie. Su objetivo era alcanzar a Dumoulin y, al ver que nadie le seguía, se vistió de capo. Alcanzó a Dumoulin, despidiéndole a 500 metros, y se fue a aguarle la fiesta a Mikel Nieve. Cuando lo vio irse, Froome se quedó frío como si un bloque de hielo le hubiese caído encima: de repente, a esa altura, por fuerza del destino, debió ser “el gregario de lujo” del galés. En lugar de ir a por el maillot amarillo, quedó anclado y obligado a frenar a los demás, aunque su deseo era alcanzar a su compañero. Algo así como lo que fue alguna vez Fignon para Hinault, guardadas las proporciones e incluidas las ganas de dar aquel escupitajo (extrapolado de la edición del 1989).

Preguntado por la hazaña no se guardó nada: «Es como algo irreal. No esperaba ganar, pero me sentí muy bien y pude atacar, estaba en la posición ideal. Es cierto que era un día con opciones de alcanzar el maillot amarillo, pero nada estaba planificado de antemano, el ataque surgió sobre la marcha, se produjo por instinto”, dijo. “No fue un plan, fue un ataque de instinto”, repitió. “El jefe nos había dicho que sobre todo se trataba de no perder tiempo, pero vi la oportunidad y la cacé al vuelo”, fue la conclusión del gales, a quien, ante la cámara, el fino bigote se le vio regañado por aquella sonrisa socarrona.

Obligados a inmiscuirnos en cuestiones psíquicas pero sobre todo en esferas biológicas, los exhorto a resistirse, a esconder los libros de Darwin y de Freud, porque aquí la verdad solapa a la ciencia ficción. Geraint Thomas pasó de gregario a Dragon Ball Super. En uno de los momentos más épicos, Gokú activó por primera vez su más poderoso estado conocido hasta el momento: el Migatte no Goku, que traducido del japonés al español significa «doctrina egoísta» o «ultra Instinto». Pero ¿en dónde está el egoísmo? Sus creadores responden que está en el hecho de que para llegar a su máximo poder, Gokú se tiene que deshacer de todo lo que le tiene atado. Se tiene que desapegar. Es más un término de desapego. Por eso viene la parte de migatte, que traduce egoísta o egocéntrico en su idioma original, el japonés. Si revisas el concepto, fue justo lo que sobrevino cuando Froome estaba a punto de alcanzarlo: al verlo venir, Geraint Thomas aceleró bestialmente hasta rebasar a Nieve y levantar los brazos. ¿Pudo permitir que Froome lo alcanzara? Sí ¿Quiso hacerlo? No. El instinto va en una rueda y el migatte en la otra.

Ante la ausencia de un verdadero drama, por fuerza del Migatte no Goku, el Sky afronta un gran desafío descomunal, el que acaba de emerger dentro de la dinámica intra-equipo. Ha quedado servida una verdadera batalla de liderazgo nunca antes vista entre Froome y Thomas. Con Thomas líder y con más de un minuto de ventaja sobre Froome y el resto de rivales, ¿qué hará el Sky y qué hará Thomas? ¿Lo liberarán, seguirá este en modo migatte? ¿Qué harán sus rivales, irán por él? Mientras los sponsors llaman a Dave Brailsford a pedirle que defienda el cuarto Tour consecutivo de Froome y que le baje los decibelios al gran Geraint Howell Thomas, permitámonos soñar. Migatte no Goku, bye Froomey.

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