¡Síguenos!

Atlético

Oh capitán, mi capitán

Difícil que el Atlético vuelva a tener un jugador que lleve con más orgullo y amor por sus colores esa camiseta y ese brazalete.

Uno, que ha llevado la camiseta de Gabriel Fernández Gabi durante esta gloriosa etapa del Atlético de Madrid, puede decir que nunca ningún jugador le he representado tan bien. Sí, llevar el mismo nombre era razón suficiente para elegir esa representación de las rayas rojiblancas fuera del campo para ver los partidos de su equipo ya fuera en el estadio, en un bar o en el salón de su casa. De ahí lo imposible de superar esa mezcla de nombre, capitán y un número histórico que llevaba el mismo que hoy dirige el mejor Atlético de la historia y representó como pocos lo que significa llevar esa camiseta.

Con esa camiseta levantó una Copa del Rey en el Santiago Bernabéu después de catorce años sin ganar al eterno rival en partido oficial. Con esa camiseta ha levantado cinco de los seis títulos conseguidos. Con esa camiseta marcó el último gol de la final que hace poco más de un mes dio el último trofeo conseguido por el club. Con esa camiseta dijo cuando cayó eliminado de la Champions antes de tiempo que si le preguntaban por la Europa League en ese momento le parecía una mierda, tal y como pensaba también en ese momento cualquier aficionad@ rojiblanc@. Con esa camiseta formó junto a Tiago una de las mejores parejas de mediocentros que ha tenido el Atlético de Madrid y que acabó conquistando el campeonato de Liga compitiendo con transatlánticos como Real Madrid y Barcelona.

Sólo cambió de camiseta para vestir la del Zaragoza, goles cruciales para conseguir la permanencia incluidos, y para ponerse la de portero en Almería cuando no había más cambios y alguien tenía que asumir esa responsabilidad. “He sufrido como nadie las derrotas y he vivido como un niño las victorias”, dijo en su despedida (no será la última). Difícil no sentirse identificad@ con esas palabras. Difícil que un capitán represente tan bien a una afición como la del Atleti. Difícil que jugadores como Koke, Saúl y Lucas quieran seguir su ejemplo si no hubieran convivido con Gabi los últimos años. Difícil que el Atleti vuelva a tener un jugador que lleve con más orgullo y amor por sus colores esa camiseta y ese brazalete.

Un jugador que ha vivido con la misma naturalidad la exigencia a una plantilla de segunda fila y a otra de primer nivel. Un jugador que ha recibido críticas por su fútbol. Porque hacía muchas faltas, decían. Porque estaba consentido por los árbitros. Porque siempre hay que tener en tu equipo alguien capaz de hacer falta en el momento oportuno. Y en pocas tuvo la necesidad de hacer daño. Porque siempre hay que tener a un jugador que sepa cuando hay que lanzar la presión. A Gabi le hemos aplaudido después de hacer esa falta. A Gabi le hemos aplaudido por lanzar la presión. Y a Gabi le seguiremos aplaudiendo desde la distancia. Porque el agradecimiento es mínimo comparado con su esfuerzo diario. Porque algún día, pronto, volverá al club de su vida. Dijo Koke que lo hará como entrenador. Igual que muchos piden ya a Fernando Torres como futuro presidente. Cuando vuelvan ambos, ojalá lo hagan de la mano. Dará igual como esté el Atleti. Lo importante es que volverán a su Atleti.

Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Atlético

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies