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Pacquiao, tras proclamarse campeón mundial de la WBA en el peso wélter. ZUMAPRESS.com / Cordon Press

Boxeo

Pacquiao: Más sabe el diablo por viejo que por diablo

Manny Pacquiao es desde hace unas horas miembro del selecto club de boxeadores campeones del mundo con más de 40 años.

Manny Pacquiao es la viva demostración de que más sabe el diablo por viejo que por diablo. El orgullo de las Filipinas se proclamó en la madrugada del sábado campeón mundial absoluto de la WBA en el peso wélter. Más allá de la exhibición que protagonizó en el cuadrilátero, lo extraordinario de su victoria radica en un número. En concreto, el de la fecha de su nacimiento: 17 de diciembre de 1978. Pacquiao es desde hace unas horas miembro del selecto club de boxeadores campeones del mundo con más de 40 años. Los nombres del resto de integrantes impresionan sólo de escucharlos: Bernard Hopkins, Archie Moore, George Foreman y Vitali Klitschko. Es el último hito en la trayectoria de un púgil legendario… o tal vez el penúltimo.

40 años, siete meses y tres días. Pacquiao tuvo que pelear contra Keith Thurman, pero también contra la barrera del tiempo. Su contrincante, uno de los peladores más reconocidos de la división wélter, se presentó en el MGM Grand de Las Vegas con una marca invicta de 29 victorias y un empate en treinta combates. El estadounidense aseguró en la previa que derrotaría al filipino por la vía del knockout. Palabras mayores. Hay que remontarse hasta el 2012 para encontrar la última que vez que Pac-Man besó la lona… y Thurman no es precisamente Juan Manuel Márquez. La fanfarronería de la que hizo gala One Time le salió cara demasiado pronto. Ya en el primer asalto cayó al piso. Fue el anticipo de la lección que estaba a punto de recibir. Efectivamente, como muchos analistas predijeron, la diferencia de edad de una década se acabó notando sobre el ring… aunque en un sentido no deseado por Thurman, quien perdió su condición de invicto. Tal vez no se dio cuenta de que en frente tenía a un maestro y no a un cuarentón. Pacquiao hizo del hándicap una ventaja.

Las tarjetas certificaron con merecimiento la victoria del filipino. El clinic de boxeo que impartió fue de matricula de honor. Sobre todo si se tiene en cuenta que del paso de los años no se escapa ni el púgil más escurridizo. Pacquiao se resiste a decir adiós. Con casi 41 años es campeón del mundo y ya ha anunciado su intención de volver a subirse al cuadrilátero en 2020. Se rumorea que ya tendría pactado un enfrentamiento con Amir Khan en Londres. En las últimas horas también se ha comentado la posibilidad de que pelee contra Terence Crawford o Errol Spence por la unificación del peso wélter. Un combate contra cualquiera de estos dos boxeadores, los más talentosos de la división actual, supondría un reto mayúsculo para el filipino.

Por pasión no será. Pacquiao lució ante Thurman un estado físico envidiable. Podrá ejercer de senador o dedicarse a la interpretación, pero el auténtico motor de su vida se encuentra entre las cuatro cuerdas. En un momento de la pelea del sábado noche, el estadounidense conectó contra el rostro de Pac-Man una de sus temidas derechas. La reacción del filipino fue grandiosa: comenzó a golpearse él mismo la cabeza. Los gestos de su cara no podían ser más expresivos e imponentes. Estaba dejando claro que a pesar de su edad no había perdido un ápice de fortaleza. Casi hasta lo aprovechó para agigantarse. Es una buena metáfora de lo que está siendo la carrera de Pacquiao. La leyenda del púgil asiático se construye gracias a todas las caídas que ha sufrido… porque de todas ellas se ha levantado.

Hablar de Pacquiao es hacerlo de uno de los mejores boxeadores de todos los tiempos. Solamente él puede presumir de haber ganado nueve títulos mundiales en ocho categorías de peso distintas. Caer en la comparación con Floyd Mayweather es inevitable cuando se discute el trono del boxeo en el siglo XXI. El filipino no colgará los guantes invicto, pero de momento ostenta doce victorias más que Money. Además de que se ha subido al ring en 21 ocasiones más. Pacquiao sí ha experimentado la amargura de la derrota, algo que no lo hace diferente de Muhammad Ali, Joe Louis o Sugar Ray Robinson. Hace dos años perdió dolorosamente ante Jeff Horn en Australia. Su respuesta fue un triunfo contra Lucas Matthysse por la vía del knockout en el siguiente combate. Con 40 años, Mayweather protagonizó un circo bochornoso junto a Conor McGregor. Fue el rival que escogió para superar la marca de Rocky Marciano. Con la misma edad, Pacquiao acaba de derrotar a uno de los púgiles de referencia en el peso wélter. Ha perdido punch, pero sigue derrochando pasión encima del ring. Siempre fue el campeón del pueblo, sólo que ahora tiene un título que lo acredita.

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