Puertas que se cierran, puertas que se abren I Mundial Rusia 2018 I A La Contra
¡Síguenos!

Mundial Rusia 2018

Puertas que se cierran, puertas que se abren

El equipo británico volvía a ser protagonista en un mundial. El panorama no podía ser más optimista y eso hizo que se abriesen también otras puertas que estaban cerradas desde hacía tiempo.

Cuando el pasado martes Eric Dier marcó el penalti definitivo que clasificaba a los ingleses para los cuartos de final, se abrieron y se cerraron algunas puertas. Las que se cerraron son evidentes. La estadística devolvió lo que la estadística había usurpado. Moría la superstición que decía que los Three Lions eran incapaces de pasar una eliminatoria por penaltis, acababa ese mal de ojo que les impedía superar un play-off desde 2006 y terminaba la melancólica trayectoria por el desierto que durante más de una década había sido el fútbol inglés de selecciones. El equipo británico volvía a ser protagonista en un mundial. El panorama no podía ser más optimista y eso hizo que se abriesen también otras puertas que estaban cerradas desde hacía tiempo. La de las portadas exageradas en los tabloides (que ya empezaron a dar muestras de su repugnancia calentando el partido de Colombia). Las del optimismo recalcitrante de una afición que no conoce el término medio. La de unos medios de comunicación que vuelven a usar ese perfume tan británico, entre la soberbia y el humor. Un aroma que no suele entenderse muy bien en el “aislado” continente, por cierto. El tiempo dirá si ha sido para bien o para mal, pero lo que está claro es que Inglaterra ha vuelto.

El partido parecía muy desigual a priori. Jugador por jugador, la superioridad inglesa era más que evidente. Ya sabemos que estas cosas no se trasladan al césped de forma tan lineal, pero nadie dudaba sobre quién era el favorito. Aun así, Inglaterra, con su once de gala, tardó media hora en hacer algo digno de reseña. Treinta minutos de juego plano, centrocampismo estéril y balones largos. Hasta ese momento todo lo que había pasado por parte del cuadro inglés se resumía en un remate desviado de Kane tras un contrataque apresurado.

Los ingleses tenían enfrente un equipo, el escandinavo, con tantas limitaciones como habilidad para concentrar sus fuerzas en lo que mejor saben hacer. Muy poco gol, pero una capacidad espartana para el rigor táctico, el esfuerzo físico y el poderío defensivo. Pocas armas futbolísticas, pero ninguna necesidad de epatar al mundo con su juego. De hecho, hasta esa media hora, habían empatado con su rival en ocasiones del gol, gracias a un tiro lejano de Claesson desde fuera del área.

Creo que la clasificación por penaltis de Inglaterra consiguió ocultar algunas cosas de las que no se habla. Su juego, por ejemplo. Prometedor en el primer partido, escaso a partir de entonces. Hasta ahora, salvo momentos puntuales, el anunciado derroche de juego de toque y de posesión ha terminado pareciéndose a un cosa mucho más plana, más robusta, menos transgresora y que básicamente depende casi exclusivamente del rigor táctico y el juego parado.

Otra cosa es si eso funciona o no porque lo que parece es que sí que funciona. El primer córner para los ingleses, la primera jugada a balón parado, llegó a la media hora de partido. Sacado de forma magistral, facilitó el que Maguire entrase por el centro del área para rematar a puerta y hacer el primer gol. A partir de ahí y hasta el descanso, volvimos al lugar del que veníamos. La nada. Los suecos siguieron con su plan (no tienen otro) y los ingleses dejaron pasar el tiempo.

Suecia salió en la segunda parte con algo más de ganas pero el mismo fútbol. Tuvo una buena ocasión enseguida, pero Pickford, el mejor del partido, consiguió estirarse y atajar un buen remate de cabeza de Berg. El ritmo cambió poco a partir de entonces. De hecho, la sensación en el ambiente era que con poco más que pusiesen los ingleses en el campo conseguirían cerrar el partido definitivamente. Eso es lo que ocurrió. Tras un par de balones colgados y otros tantos rechaces, Dele Alli recogió de cabeza un pase lateral desde la derecha para marcar el segundo gol de su equipo.

Virtualmente ese era el final del partido. Suecia trató de reaccionar con fe y algo más de velocidad. A punto estuvo incluso de recortar distancias con un remate de Claesson, pero Pickford volvió a sacarse otra gran parada de la manga y lo hizo imposible. Se cerraba así otra de las míticas puertas abiertas de Inglaterra durante décadas. La de la portería. Ahora sí, parece que hay portero. Poco más. El tiempo fue pasando entre la desesperación sueca y la comodidad inglesa. Unos no podían (Berg volvió a encontrarse con Pickford a falta de veinte minutos) y otros no querían. Casi sin darnos cuenta llegamos al final de partido, pero hacía ya mucho tiempo que sabíamos que los ingleses estaban entre los cuatro mejores equipos del mundo.

Creo que el gran acierto de Southgate, más que una revolución futbolística que no veo, es hacer creer a su equipo que son capaces de ganar. Que son mejores. Que son jugadores que juegan en los mejores equipos de continente y que están preparados para llegar a cualquier sitio. La sensación es que Inglaterra no se ha enfrentado todavía a un equipo que le ponga en dificultades. La realidad es que está en semifinales y que se lo creen. Ahora sí, todo es posible.

Se hace llamar "escritor intruso", pero ya se está convirtiendo en escritor de cabecera. Alimentó un blog en torno al Atleti (“Y los sueños, sueños son”) desde 2007 a 2017 así como otros blogs clandestinos sobre música, cine, series y política. Además, es compositor, cantante, guitarrista y teclista de los 'Happy Losers'. También ha publicado discos en solitario bajo el pseudónimo de Lukah Boo. Entre otras rarezas tiene un título de Ingeniero Industrial firmado por el Rey.

Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio
Anuncio

Más en Mundial Rusia 2018

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies