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El Girona deja al Rayo en estado depresivo

Los vallecanos se hunden en los puestos de descenso después perder en casa ante el Girona por 0-2.

El Rayo Vallecano salió derrotado por 0-2 en el que era un duelo a vida o muerte ante un rival directo como el Girona. Míchel sorprendió renunciando al mismo esquema con el que su equipo salió del descenso. Los once rayistas partieron con defensa de cuatro, con Amat y Ba como centrales y Álvaro García como hombre de más en el ataque. Enfrente estaba un equipo que ha construido sus mayores éxitos en base a los tres centrales. Eusebio intentó huir de Machín apostando por su propio sello, pero muy pronto se dio cuenta de que la plantilla con la que contaba estaba demasiado enganchada a ese esquema tan antiguo y tan de moda. Una vez los resultados malos llegaron, el técnico vallisoletano regresó a sus orígenes.

El Girona avisó al cuarto de hora. Primero con Portu, que increíblemente no aprovechó una magnifica asistencia desde atrás de Pere Pons que lo dejó libre para rematar. Los aficionados de Vallecas no están para sustos y tuvieron muchos: unos instantes después, Granell estrelló la pelota contra el larguero, lo que confirmó que la zurda del capitán gironí es una de las mejores de esta Liga. El Girona avisó dos veces y a la tercera mató. Fue mediante un saque de esquina. Nadie dentro del área adivinó dónde estaba la pelota. Nadie, a excepción de Stuani. Al punta uruguayo no le salió el primer remate, pero no perdonó en el segundo.

La madera, una vez más, permitió al Rayo marcharse con vida al descanso. Pere Pons recuperó en el centro del campo y encaró decidido a la portería de Dimitrievski tras la enésima pérdida rayista. Su disparo no entró de milagro. El enfado de Míchel con los fallos de sus muchachos era de época. Un tiro de falta de Raúl De Tomás, que pareció dentro en un primer momento y ante el que respondió de forma heroica Iraizoz, fue lo más cerca que estuvieron los de Míchel del empate. La primera parte estuvo marcada por dos equipos con los nervios a flor de piel. La segunda comenzó con una sonora pitada a Trejo, cuyo rendimiento se ha visto muy en entredicho, cuando se marchó a los vestuarios por Kakuta. No está el horno para bollos en Vallecas.

Iraizoz, de nuevo, salvó a los suyos despejando un mano a mano con Mario Suárez, previa delicatessen de Embarba. En el mejor momento del Rayo, un jarro de agua helada cayó sobre el estadio de Vallecas. Ba dejó a su equipo con un hombre menos tras un agarrón sobre Stuani. Los de Míchel se agarraron a esa icónica frase que un día pronunció Helenio Herrera: “Al fútbol se juega mejor con diez que con once”. Kakuta rozó el empate, pero Bernardo le detuvo en el último instante. El Rayo se volcó al ataque sin suerte. Stuani mató las ilusiones de los locales a falta de cinco minutos. Fue un remate de cabeza al segundo palo. Marca de la casa. El Girona, con esta victoria, toma aire y se permite mirar a posiciones más ilusionantes. El Rayo perdió por quinto fin de semana consecutivo. El calendario tampoco es esperanzador: dos salidas consecutivas, ante Barça y Villarreal. Hoy eran tres puntos vitales.

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