¡Síguenos!

Café Society

Los socios

Desde la irrupción de Vinicius, la temporada de Karim ha pasado de ser oscura a brillar con luz propia.

En un gesto que siempre ejemplifica buen gusto, Benzema fue aplaudido anoche por la grada de Montilivi. Desde que el Madrid vive bajo los tiempos que marca un Karim desencantado con la miseria y enamorado de sus dones, la primavera parece más cercana aunque acabemos de despedirnos de Gabriel y ya se nos venga encima el temporal Helena. Hoy ya no cuentan sus pasos lentos, sino su deliciosa manera de desenvolverse en el campo.

Hoy ya no solo nos quedamos con sus 17 goles, sino con la repetición de sus virtudes partido tras partido, hasta el punto de haber superado ya al gran Hugo Sánchez. El mexicano ponía el broche de oro a aquella Quinta del Buitre, era el último eslabón de la cadena evolutiva de un sistema menos vistoso pero mucho más práctico, un rematador nato. Sin embargo, Benzema engrasa toda la cadena de producción de un fútbol asociativo perfecto con el que Solari ya se frota las manos. “Lo siento por la gente que se ha perdido a Benzema todo este tiempo, están a tiempo de descubrirlo los que lo han descubierto la semana pasada”, comentaba el argentino con ironía en rueda de prensa.

Dijo Hugo von Hofmannsthal, escritor austríaco, que los amigos no son ni muchos ni pocos, sino los suficientes. Karim ha vagado solo por el desierto desde la marcha de Cristiano Ronaldo, pero todavía a estas horas me pregunto, si la ausencia del portugués ha sido la que verdaderamente ha destapado la caja de los truenos del mejor Benzema. Tarde, pero seguro. Cristiano corría un tupido velo sobre Benzema y no tuvimos ojos para verlo; el luso derribaba a los gigantes con la ayuda inestimable e invisible de su escudero en burro. Y una vez que Ronaldo decidió abandonar el barco, a Karim no le ha quedado más remedio que esperar con paciencia y elegir con prudencia a su nuevo compañero de reparto: Vinicius. Yo, que no creo en las casualidades y necesito elaborar hipótesis constantemente, achaco la pésima primera vuelta de Benzema con la falta de oportunidades con la que Lopetegui castigó al brasileño. Para mí, la única mancha en el expediente del vasco como entrenador del Real Madrid.

Doce metros. Eso es lo que le da el brasileño a Benzema en cada ataque. Nunca una distancia tan pequeña ha cambiado tanto la dinámica de un equipo. Desde la irrupción de Vinicius, la temporada de Karim ha pasado de ser oscura a brillar con luz propia. Con el Benzema más inspirado, el Real Madrid es más temible, más preciso, menos previsible y mucho más efectivo. Karim tiene ahora mismo pólvora en sus pies de 9, una tormenta de ideas en su cabeza de 10 y un amigo que le echa un cable para hacer realidad todos sus sueños. Benzema se ha encontrado por fin con la horma de su zapato.

 

Periodista. Si suena Ella Fitzgerald, mejor. LaLaLandera. Tiene carácter, talento y, para colmo, nació cuando la mayor parte de nosotros ya teníamos media carrera hecha (o deshecha). Posee una gran habilidad para salir al corte en el fútbol y en la redacción, aunque es más de ponerla en la escuadra. Emperatriz de la batcueva.

1 Comment

1 Comment

  1. Pingback: ¡Tabernero! ¡Pon unos Vinitius! | Real Madrid | A la Contra

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Café Society

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies