¡Síguenos!

Real Madrid

Zidane se la jugó

¿Valor o locura? Casi siempre es el resultado y no el juego quien contesta a esa pregunta.

Con el Atleti en el horizonte y tras el palizón de Sevilla, Zidane apostó ante Osasuna por una alineación con ocho cambios del once que jugó en el Pizjuan. Solo Casemiro, Ramos y Kroos repitieron titularidad. El Madrid saltó al campo con un 4-3-3 irreconocible, un dibujo formado por una alineación que más parecía la de un amistoso sin nada en juego, o la de un partido de Copa ante un 2ªB, que la que pones en un partido que te puede colocar como líder de la tabla.

Zidane ha sido coherente con su idea, el cree en esta plantilla y lo demuestra haciendo lo que ha hecho hoy, además, si no lo hace contra el Osasuna en casa tras jugar en Sevilla y tres días antes de ir al Wanda, entonces ¡¿cuándo?! Si la idea fue coherente, no podemos hablar igual del fútbol que realizó su equipo. El Madrid padeció de todos los problemas lógicos que se producen cuando saltan al campo jugadores que no se conocen, que no están acostumbrados a jugar juntos y que no tienen mecanizados ni movimientos ni definidas las sociedades.

Los jugadores le pusieron ganas y voluntad, pero continuamente veíamos lo desincronizados que estaban Ramos y Militao, Kroos y Valverde o Jovic y Lucas Vázquez, por poner solo tres ejemplos, de ahí que en la primera parte se sucedieran más los errores que los aciertos, y que un equipo como Osasuna, que también se la jugó con muchas rotaciones, apenas si pasase apuros.

En teoría el Madrid intentaba atacar por las bandas, pero Lucas está sin desborde, Vinicius es ahora un juvenil nervioso que tiene que reajustarse, Nacho no es ni su sombra y solo Odriozola se dejaba ver a su manera, o sea atropellado y sin temple, así que pese a que el equipo tenía más o menos un dominio posicional claro, apenas si se creaban ocasiones de gol. Este llegó tras una acción individual de Vinicius, que posiblemente le valdrá para ir calmando sus ansias.

El segundo tiempo fue un tostón infumable. El Madrid dominaba sin jerarquía, sin cuerpo, con más trazos individuales que colectivos, solo Kroos intentaba crear sociedades con pases y toques cortos, pero la idea global no era esa. Valverde corría pero sin asumir un rol claro en medio campo y Casemiro se dedicaba solo a defender muy metido entre los centrales, así que Kroos intentaba en vano buscar socios, pero ni Lucas, ni Vinicius y Jovic se movían con la idea de dominar tocando.

Por pura calidad individual llegó el 2-0. La victoria y los tres puntos, todo en un partido en el que la idea de Zidane y sus rotaciones sale fortalecida por el resultado pero no por el juego, y que deja dudas de si este tipo de rotaciones masivas se puede hacer ante equipos de más potencial que este Osasuna. En el cómputo global, el Madrid apenas ha creado peligro por las bandas, tampoco ha dominado los carriles interiores y su circulación del balón ha sido lenta, pero cuando ha intentado acelerar, lo que ha sido es precipitada. El 2-0 ha sido absolutamente justo, pero no ha llegado avalado por un fútbol de calidad, al contrario, si el Madrid ha ganado ha sido por pura calidad individual de sus jugadores.

Zidane: Tácticamente dio la sensación de que ese 4-3-3 iba más encaminado viendo la posición tan retrasada de Casemiro a convertirse en una defensa de tres con los laterales más arriba, para dominar el juego directo de Osasuna, pero el devenir del partido no lo permitió.

En cuanto a las rotaciones, es muy alabable la gestión de la plantilla que parece quiere hacer el francés, de hecho quizá sea el factor diferencial que le hizo ganar un doblete hace tres temporadas. Ocurre es que es más fácil rotar, ganar y jugar bien cuando los suplentes son Isco, Morata, Danilo, Pepe, James, Kovacic o Asensio, jugadores que serían titulares en casi todos los equipos del mundo. Lo que hemos visto hoy deja muchísimas más dudas, pero siempre hay una luz al final del túnel.  Tampoco es baladí que hoy el Madrid ganase con dos goles de dos chicos de 18 y 19 años, la pena es que ambos brasileños juegan en la posición de Hazard.


El 1×1 del Real Madrid


Areola: Tuvo poco trabajo, pero se mostró muy despierto en dos balones a los que tuvo que adelantarse. Con buen manejo con el pie y sobre todo con una autoridad deslumbrante en el juego aéreo.

Odriozola: Comenzó descolocado en defensa y sin presencia en ataque, poco a poco fue asentándose en el partido gracias a que el Osasuna no atacaba por las bandas sino con pelotazos directos a su punta. En ataque se volvió a ver al lateral acelerado y brioso de siempre, un jugador sin pausa para lo bueno y lo malo. No se le vio muy conectado con Lucas.

Nacho: Está muy bajo de forma, ha perdido esa velocidad que le ayudaba a ganar duelos directos y tampoco anda sobrado de autoestima, lo que se nota cada vez que toca el balón. En defensa tuvo que recurrir a más faltas de las que debería haber sido necesario y en ataque apenas aportó nada, apenas dobló en un par de ocasiones por fuera a Vinicius.

Militao: Empezó flojo y posiblemente la tarjeta tan temprana tampoco le ayudó, poco a poco fue ganando presencia en la defensa hasta terminar siendo el más acertado de esa línea. Tanto por virtudes – juego aéreo, velocidad, potencia y agresividad- como por defectos – descolocación, técnica individual y falta de lectura defensiva- nos recuerda al Pepe que llegó el verano del 2007, de momento solo es un sucedáneo del portugués.

Ramos: Ahora mismo no es ni su sombra, defensivamente no le gana un duelo en velocidad a nadie y si cae a banda el resultado siempre es falta, pero es innegable que con su presencia y sobre todo en la salida del balón, el equipo está más templado. Hoy es lo que hizo, darle cuerpo y presencia a la defensa, pero quienes apagaron dos o tres fuegos fueron Casemiro y Militao.

Casemiro: Volvió a ser imprescindible en el medio campo, aunque hoy se situase algo más atrás, más protegido entre los centrales, supongo que para dominar el juego directo del Osasuna. En defensa estuvo perfecto, en la circulación del balón se desentendió en demasiadas ocasiones dejando muy solo a Kroos.

Valverde: Parecía que era el encargado de dañar por el pasillo interior acompañado siempre los ataques. Corrió mucho -para mi corrió demasiado-, y quiso estar en muchos sitios, pero como decía Di Stefano “al fútbol se juega no se corre”. No se entendió posicionalmente con nadie y en muchos momentos pareció no tener claro que tenía que hacer, cuál era su papel. Su desgaste fue encomiable, pero su fútbol fue intrascendente.

Kroos: En medio campo y a la hora de ordenar el juego estuvo más solo que la una, aun así dominó en muchas fases el partido, pero nunca encontró socios para apoderarse del juego con una sucesión de pases y poder estabilizar así al equipo en campo contrario. En defensa y sin alardes de mostró participativo.

Vinicius: Comenzó el partido encadenando error tras error y perdida tras perdida, se le nota sin confianza y lo que es peor, sin saber qué hacer cuando le llega el balón. El año pasado con Solari no dudaba, actuaba, se equivocaba o no pero el ejecutaba una acción, la que fuese , ahora duda y eso mata su sorpresa. El gol, un gran gol pese a que rozase en un defensa, le activó, y durante unos minutos volvió a ser el futbolista del año pasado, el que hacía cosas, buenas o malas, pero no dudaba.

Jovic: Por estilo, lo tiene muy complicado. Jovic es un jugador de un solo toque, no es participativo, el busca rematar y en este Madrid hace falta hacer más cosas que esperar, tienes que saber ser autosuficiente para tu mismo crearte una ocasión como hizo Rodrygo o el mismo Vinicius. Hoy además falló dos, una complicada y otra infalible si quieres jugar en el Madrid. Una pena su gol anulado… aun así, por estilo, lo tiene complicado.

Lucas Vázquez: Como en cada partido, Lucas corrió y trabajó a destajo, ayudó muchísimo a Odriozola en defensa con el que apenas si se asoció en ataque. Ofensivamente esta vez estuvo un poco más acertado, sin apenas aportar desborde, si puso una serie de buenos balones para ser rematados. Tardó demasiado en pasar la pelota a Jovic en su gol anulado, aunque el fuera de juego del serbio fuera por milímetros.

James: Apenas tocó el balón.

Rodrygo: Jugó 13 minutos, hizo un golazo en el primer balón que tocó y casi hace otro tras un barullo en un balón parado. Si algo destacó hoy de él, es que cada balón que juega lo hace con la cabeza levantada mirando el juego y el espacio. Tiene 18 años, esperemos que nadie se vuelva loco y empecemos con las comparaciones.

Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Real Madrid

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies