¡Síguenos!

Real Madrid

El Real Madrid tiene un problema

Derrota en Moscú (1-0) y tercer partido sin marcar un gol. Casemiro, Benzema y Mariano estrellaron tres remates en los palos.

Un gol en contra al minuto de juego. Concretamente a los 64 segundos. Por un error propio. La noche que decidiste rotar. Después de empatar en el derbi. No se me ocurre peor inicio. Ni más extraño. Kroos, el jugador que colecciona pases sin fallo, cometió una imprudencia temeraria. Atrasó el balón sin activar la visión panorámica. Hay entrenadores que se infartan con jugadas así. Los hay que asesinan a los culpables, aunque sea con la mirada.

El Real Madrid tuvo el mérito de salir de la habitación oscura y regresar al campo. Se rehizo, utilizó la pelota como balón de oxígeno y aceptó el golpe como un accidente, cosas que pasan, nadie es perfecto, ni siquiera Kroos. Casemiro y Benzema se tropezaron con los palos y el gol pareció una apuesta segura. Afinkeev reforzaba esa sensación. Es un portero peculiar. Hay noches que se comporta como un impostor, como un tipo disfrazado de portero que no ha ejercido jamás. Luego, de pronto, evita un gol cantado. Y con la misma facilidad puede provocar expulsión absurda.

El gol no llegaba, no obstante. Habrá quien responsabilice a Lopetegui por su alineación. Es fácil adivinar el pasado. Lo más sencillo es culpar a Keylor, Reguilón y Lucas, jugadores sin el ritmo de los titulares. Hay argumentos infalibles y frases que no admiten discusión: los jóvenes no derriban la puerta, suplentes por algo, los experimentos con gaseosa (Casera preferiblemente). También es cierto que Sergio Ramos estaba en Madrid y Modric en el banquillo, pero el Real Madrid está en la obligación de explorar otras vías. De hecho, el equipo jugó bien por momentos, aunque nunca llegara a resultar imponente. Nos tenemos que acostumbrar a eso. Antes, el gol era calderilla, la propina del café. Ahora es el pañuelo al final de una cucaña. El viaje hasta el área es confortable, pero luego hay que reptar por un tronco untado de grasa.

No pasaron los minutos. Se acumularon en los hombros de los futbolistas de blanco, que cada vez tuvieron más prisa y la ansiedad acelera los relojes. Ni la entrada de Modric y Mariano (por Casemiro y Lucas) mejoró las cosas. A la defensa rusa, la misma que sufrimos durante el Mundial, se sumaban los postes. Mariano cabeceó contra el palo a falta de un minuto. Varane dispuso de una oportunidad todavía mejor, pero remató fuera. No era la noche, quedaba claro. Pero la suerte tampoco lo justifica todo. El Real Madrid acumula tres partidos sin goles, algo que no sucedía desde hace casi doce años. Y el CSKA no tiene nada que ver con eso. Ni las rotaciones. Ni siquiera Lopetegui. No falta ambición, ni acierto, ni motivación. Falta el cañón.

Periodista, ciclista en sueños, cronista de variedades y cinéfilo (sector La La Land). Capitán del equipo para que le dejen jugar. Después de tantos años, sigue pensando que lo contrario del buenismo es el malismo. Fue subdirector del diario AS y colabora con El Transistor de Onda Cero. Ahora se lanza a esta aventura de 'A la Contra' porque cree que hay que hacer cosas. Y esta tiene buena pinta y le apetece mucho.

2 Comments

2 Comments

  1. Pingback: El Barça, sin paraguas: el Madrid no juega en Wembley | A la Contra

  2. Pingback: El Real Madrid y el síndrome del miembro fantasma | Real Madrid | Trueba

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Real Madrid

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies