Ruso para principiantes: el abecedario del Mundial (y III) - Mundial Rusia 2018 - A la Contra
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Mundial de Rusia 2018.

Mundial Rusia 2018

Ruso para principiantes: el abecedario del Mundial (y III)

Tercera entrega del abecedario ruso para conocer más del idioma y del país que albergará el Mundial dentro de solo 11 días.

A falta de once días para el Mundial, es momento de completar las clases de ruso, idiomáticas y sociológicas. En la primera entrega, estudiamos las once primeras letras del alfabeto con sus correspondientes ejemplos lingüísticos y sociológicos. En la segunda entrega descubrimos las once siguientes. Términos tan esenciales como “oligarca”, “revolución” o “Siberia”. Y en la tercera es el turno  de las once últimas, algunas tan básicas como frío, Zar, ajedrez o Yashin… Apunten y practiquen.

 


‘Х’ – J


Холод (xˈolət). Frío.
El frío siempre ha sido una de las asociaciones más recurrentes si se habla de Rusia. No es de extrañar en un país cuyo territorio, por un lado, invade el círculo polar ártico y está en permanente congelación, y además, tiene la gran planicie siberiana a modo de enorme mancha de nacimiento. Y es cierto que, como ya dijimos, el clima puede alcanzar temperaturas absolutamente extremas, pero por otro lado, lo que tiene Rusia son estaciones del año muy bien diferenciadas y no es para nada raro, incluso pasar calor.
En primavera la temperatura media varía desde los -2ºC en marzo hasta los +17ºC en mayo. En verano, la media puede estar en los +23ºC, pero no es raro que baje a los +15ºC o suba hasta los +35ºC (en Moscú y San Petersburgo puede llegar a ser agobiante). El otoño suele ser lluvioso y uno se puede encontrar en los +15ºC de septiembre y los -5ºC de noviembre y el duro General invierno (verdadero artífice de la victoria sobre Napoleón) tiene temperaturas normales de -10ºC, pero a veces baja hasta los -30ºC.

 


‘Ц’ – Ts


Царь (t͡sˈarʲ). Zar.
Zar era el título principal de los monarcas rusos entre los años 1547 y 1721 y aunque oficialmente cambió a “Emperador” en el siglo XVIII, la palabra nunca dejó de utilizarse, no sólo en Rusia, sino que también en otros reinos eslavos como Bulgaria o Serbia. El origen etimológico de la palabra se remonta al César del Imperio Romano y curiosamente los Romanov fueron la última familia de zares que reinaron en Rusia hasta 1917 cuando se vieron obligados a abdicar tras la Revolución Roja.

En España también hubo un Zar. Reinó en Vigo de 1996 a 2004. Se llama Alexander Mostovoi.

Alexander Mostovoi.

Alexander Mostovoi.

 


‘Ч’ – Ch


Чукчи (t͡ɕˈʉkt͡ɕɪ). El pueblo chucoto.
Los chucotos son un pueblo nómada paleosiberiano que habita en el extremo nororiental de Siberia, étnicamente muy similar a los coreanos y que se dedica principalmente a la caza y la pesca. Lo anecdótico de los “chukchis” es que son objeto de numerosos chistes en Rusia igual que lo son los leperos en España.

 


‘Ш’ – Sh


Шахматы (ʂˈaxmətᵻ). Ajedrez.
Aunque el ajedrez tiene su origen en la antigua Persia, su presencia en la lista de clichés rusos está más que justificada puesto que los primeros indicios de que se jugaba al ajedrez en Rusia datan del s.VIII. Aunque la Iglesia Ortodoxa persiguió este juego hasta mediados del s. XVII, la popularidad del mismo creció exponencialmente y fue acogido hasta por la monarquía (alguna leyenda reza que Iván el Terrible falleció delante de un tablero).

La destreza de los ajedrecistas rusos se confirmó con la aparición del Campeonato del Mundo oficial a finales del s. XIX, momento a partir del cual ocuparon casi sin oposición el escalón más alto del podio del ajedrez mundial con la colaboración de la cantera soviética. Así, Alekhine, Botvinnik, Smyslov, Tal (nacido en Riga), Petrosian (Tbilisi), Spassky, Karpov, Kasparov (Bakú), Kramnik o Jalifman, han grabado su nombre en este prestigioso palmarés.

 


‘Щ’ – Sh’


Щи (ɕːˈi). Sopa Shchi.
No se concibe un verdadero menú ruso sin una sopa contundente de primero y quizás no haya una que se coma más en nuestro país que la sopa Shchi. Esta sopa, con la col como ingrediente principal y que suele ir acompañada de la “smetana” (nata agria), es además un ejemplo de la complejidad de la fonética rusa. Y es que el sonido de la letra ‘Щ’ no se encuentra en otro idioma europeo, con lo cual esta palabra de sólo dos letras en cirílico necesita de hasta 5 en español o 8 en alemán (Schtschi).

Si están en Moscú, pueden probar este plato en la cadena de restaurantes low cost “Mu-Mu”, donde experimentarán además el agrio ambiente de una “stolovaya” (cafetería) que parece haberse quedado en los años 90.

 


‘Ъ’.


Signo duro.
Es una letra sin sonido que se utiliza como signo de separación dentro de palabras entre una letra consonante y otra vocal. Su uso más habitual suele producirse en palabras compuestas y se coloca entre el prefijo y la raíz. Básicamente, una complicación más en un idioma ya de por sí difícil.

 


‘Ы’. – I’


Letra nº28.
Esta vocal, formada por el signo duro + la letra И (i), tiene un sonido impronunciable para la mayoría de los no nativos y de hecho tiene la particularidad de que ninguna palabra en el idioma ruso empieza con ella.

 


‘Ь’.


Signo blando.
Aunque en la mayoría de los casos esta letra se utiliza al final de palabras que terminan en consonantes cuya pronunciación debe ser blanda (una analogía poco precisa con el español sería como la N se convierte en Ñ gracias a la virgulilla), el signo blando también se utiliza como separador delante de vocales en algunas palabras, en otras se coloca tras las letras silbantes (ж, ш, ч, щ) y, a veces, también tras las guturales (г, к, х).

Vamos, otra trampa.

 


‘Э’ – He


Эрмитаж (ɨrmʲɪˈtaʂ). Museo Hermitage.
El museo del Hermitage es un museo estatal que se encuentra en el Palacio de Invierno de San Petersburgo y es considerado como una de las mayores pinacotecas del mundo. La extensísima recopilación de obras de arte del museo tiene su origen en la colección privada de la Emperatriz Ekaterina II (s. XVIII).

Durante la II Guerra Mundial más de dos millones de obras fueron evacuadas a los Urales, mientras que los sótanos del Hermitage sirvieron como refugios antiaéreos.

Actualmente, el museo expone obras de artistas de la talla de Leonardo da Vinci, Rembrandt, Tiziano, Caravaggio y cuenta con alguna obra de Velázquez y de Goya.

 


‘Ю’ – Iu


Юмор (jˈʉmər). Humor.
Como en todo el mundo, algo que define en gran medida a un país es el sentido del humor que tienen o dejan de tener sus habitantes. En el caso ruso, como no puede ser de otra forma, este sentido también es muy particular. Históricamente se podría decir que el núcleo del humor ruso es la sátira, cuyo principal exponente literario fue el autor del s. XIX Nikolai Gogol.

Sin embargo, los complejísimos procesos políticos del s. XX han erosionado y acabado por dejar una huella imborrable en la población, puesto que en la Unión Soviética la sátira fue ferozmente perseguida y hacer una broma, cualquier broma, podía tener consecuencias nefastas dependiendo de quién la escuchase.

No fue hasta la llegada de la “Glasnost” (el proceso de relajación de la censura inaugurado por Mihail Gorbachev en la segunda mitad de los 80 durante la “Perestroika”), cuando la población se puso a ejercitar abiertamente su músculo humorístico.

Hoy en día, el humor ruso está plagado de referencias al folclore soviético, clichés étnicos o la situación de Rusia en el mundo. Y aunque a priori puede parecer algo brusco, un ruso con el sentido del humor en su sitio es mucho mejor que simplemente un ruso.

 


‘Я’ – Ia


Яшин (æʂin). Portero Lev Yashin.
Para terminar el “Abecedario del Mundial”, ningún personaje mejor que el de Lev Ivanovich Yashin. Apodado como La Araña Negra, este portero del Dinamo de Moscú y la Selección de la URSS es el futbolista ruso más laureado y de mayor reconocimiento internacional de la historia.

Campeón Olímpico en Melbourne en 1956 y de Europa en 1960, es el único guardameta que ha sido galardonado con el Balón de Oro y fue proclamado por la FIFA como el mejor portero del s. XX. Una curiosidad de Yashin es que en sus comienzos compaginaba la portería del fútbol con la del hockey sobre hielo, deporte en el cual llegó a proclamarse campeón de la Copa de la URSS en 1953.

Su categoría de leyenda del fútbol ruso la constata su protagonismo en el poster oficial de este Mundial de Rusia 2018.

Periodista afincado en Málaga durante años, donde se le podían leer las crónicas del Unicaja en el diario AS. Hoy trabaja en una empresa multinacional que poco tiene que ver con el periodismo. Pero en 'A la Contra' hemos conseguido convencerle para que nos ayudara a entrevistar a Tkachenko y ahora ya no tiene forma de bajarse del barco. Será nuestro cicerone en el Mundial de Rusia.

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