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Mundial Rusia 2018

Ruso para principiantes: el abecedario para el Mundial (I)

Más que un curso de idiomas, esto es una lección de sociología rusa. Un repaso por las 33 letras que componen el alfabeto a 33 días para el Mundial.

Si piensan viajar a Rusia no les vendrán mal unas nociones de ruso. También les servirán para entender mejor al país más grande de la tierra, donde se disputará la próxima Copa del Mundo. Quién sabe si en algún momento tendrán que decir «caviar», «bolshoi» o, en situaciones más delicadas, pedir el auxilio del «ejército ruso». Para todo ello, y dado que faltan 33 días para el Mundial, se ha confeccionado un abecedario en tres entregas de once letras cada once días. Más que un curso de idiomas, es una lección de sociología rusa. Comienza la clase.


‘А’ – A


Армия (ˈarmʲɪjə). Ejército ruso.
Si hay algo de lo que presume el patriota ruso, es del poderío de sus Fuerzas Armadas. Siendo en la actualidad uno de los dos ejércitos más poderosos del mundo junto al de Estados Unidos, muestra con orgullo las cicatrices que le ha infligido la historia. «Si Napoleón y Hitler no pudieron, nadie podrá», dicen.

Armiya es además el nombre que se le da al servicio militar que en Rusia es hoy en día obligatorio para todos los hombres de 18 a 27 años, dura un año sin días libres y te puede mandar a cualquier rincón del país.


‘Б’ – B


Большой (bɐlʲʂˈoj). Teatro Bolshoi.
Icono absoluto de la excelencia de las artes escénicas rusas, el Teatro Bolshoi es considerado una de las grandes mecas mundiales de la música clásica a la par del Carnegie Hall de Nueva York o La Scala de Milán.

La particularidad de este teatro, cuyos comienzos se remontan al siglo XVIII, es que durante el régimen comunista abrió sus puertas al pueblo, haciendo accesible la cultura a la clase obrera y el proletariado.

 


‘В’ – V


Волга (vˈolɡə). Río Volga.
Para todos los que esperaban leer aquí sobre el vodka, os cuento que el Volga es uno de los ríos más largos del continente europeo con 3.700 km. de distancia. Nace en un pequeño lago en las colinas de la meseta de Valdái (a unos 400 km. de Moscú) y en su recorrido hasta desembocar en el Mar Caspio, pasa por cuatro de las 11 sedes del próximo Mundial (Nizhny Novgorod, Kazán, Samara y Volgogrado).

Volga fue además el apodo que se le dio a los carros de la primera fábrica de automóviles soviética GAZ (Gorkovsky Avtomobilny Zavod – Planta de Automóviles de Gorky) y en cuyos modelos de lujo viajaban los altos cargos del Partido.

 


‘Г’ – G


Гагарин (ɡɐɡˈarʲɪn). Astronauta Yuri Gagarin.
Si hay un nombre que represente el poderío de la URSS durante los años de la Guerra Fría, ese es el de Yuri Gagarin. Este astronauta consiguió que la Unión Soviética se apuntase para siempre el hito de haber puesto por primera vez a un hombre en el espacio, adelantándose a los EE.UU. en una carrera en la que, por aquel entonces, no se admitían intrusos tipo Tesla. El éxito, por supuesto, fue no solo lanzar a Gagarin más allá de la atmósfera, sino que diese la vuelta al planeta y volviese con vida para ser convertido en un icono perenne.

Su frase «Payehali!» (algo así como, «¡vamos que nos vamos!») pronunciada justo antes del despegue de la nave Vostok 1 en la que iba a un viaje cósmico sin precedentes, se grabó en el glosario del folclore ruso para siempre.

 


‘Д’ – D


Достоевский (dəstɐjˈefskʲɪj). Escritor Fiodr Dostoyevski.
Fiodr Mihailovich Dostoyevski es quizás el escritor ruso más universal. Considerado como el representante más relevante del realismo ruso, como otros tantos, no consiguió en vida el reconocimiento que logró tras su muerte en 1881. Autor de novelas tan conocidas como Crimen y castigo, El idiota o Los hermanos Karamazov, indagó como pocos en la psicología humana y la oscuridad de algunos de nuestros impulsos esenciales.

 


‘Е’ – E


Ельцин (jˈelʲt͡sᵻn). Ex presidente Boris Yeltsin.
Aunque se recuerde al presidente de los llamados “felices 90” de la Rusia post soviética más por sus “divertidos” episodios de embriaguez, los bailes, el manoseo aleatorio o las carcajadas con su homólogo Bill Clinton, lo cierto es que la relevancia de Boris Yeltsin en el panorama político ruso y mundial fue capital.

Primero, porque Yeltsin protagonizó uno de los momentos de mayor tensión de una Federación Rusa que rozó la guerra civil en 1993. Tras su orden anticonstitucional de disolver el Congreso de los Diputados, movimiento destinado a consolidarse en el poder y promover reformas de carácter neoliberal sin el respaldo del hemiciclo, Yeltsin sacó los tanques a la calle para bombardear la Casa Blanca amotinada contra él y aplacar por la fuerza las protestas populares. Estos gravísimos altercados acabaron reforzando al presidente por el incondicional apoyo militar y dejaron atrás 187 muertos y casi 500 heridos (según informaciones oficiales).

Y segundo, y más importante, porque Yeltsin nombró como su sucesor en el año 1999 a un político desconocido de San Petersburgo, con poca experiencia y, aparentemente, poco vuelo llamado Vladimir Putin.

 


‘Ё’ – Ö


Ёжик (jˈɵʐᵻk). Erizo, personaje animado.
“Erizo en la niebla” es un corto de animación del año 1975 considerado como una de las mejores películas de dibujos animados de la historia. Galardonado con múltiples premios internacionales, esta obra de Yuri Norstein tiene una profundidad inaudita para el género y es un “fenómeno pop” de la sociedad soviética. Las referencias y citas del corto son conocidas por todo ruso que se precie.

 


‘Ж’ – Zh


Журналист (ʐʊrnɐlʲˈist). Periodista.
En un año en el que Rusia se va a llenar de medios de comunicación de todo el mundo, es un ejercicio de responsabilidad recordar la situación que el gremio de los periodistas vive aquí. En 2007, el Comité para la Protección de los Periodistas, nombró a Rusia “el tercer país más peligroso para ejercer la profesión”. Desde entonces ha pasado más de una década, tiempo para aumentar la lista de periodistas asesinados hasta los 58 (el registro comienza en 1992). De estos, 38 fueron asesinatos premeditados y 33 de estos crímenes acabaron sin castigo.

Quizás el caso más significativo de esta vergonzosa lista es el de Anna Politkovskaya, reconocida periodista y activista por los derechos humanos que centró su trabajo en la fiscalización de las políticas de Putin y el profundo análisis de la guerra de Chechenia. Politkovskaya fue asesinada el 7 de octubre de 2006 en el ascensor de su casa en Moscú.

 


‘З’ – Z


Закусить (zəkʊsʲˈitʲ). La tradición de tomar un bocado para hacer pasar el vodka.
No haber incluido el vodka en la ‘В’ no es por ocultar nada. La realidad es que es la bebida que vertebra (o más bien lo contrario) el país más grande del mundo. Sin embargo, si hay algo más característico que el vodka, es la “zakuska”, una especie de tapa o bocado que se come acto seguido después de cada chupito.

En Rusia no se bebe por el proceso, se bebe por el resultado. El vodka no es una bebida que se saboree, se consume para alcanzar el nirvana de la embriaguez total en el menor tiempo posible. Y la “zakuska”, que normalmente puede ser un trozo de pepinillo salado, fiambre u otros encurtidos, pretende hacer más llevadero el camino.

 


‘И’ – I


Икра (ɪkrˈa). Caviar.
El caviar es, además de un manjar, un símbolo de status. Si el vodka lo acompañas con caviar es que la cosa va bien. Hay una imagen muy popular en Rusia que son las palabras “Жизнь удалась” (“la vida salió bien”) escrita con caviar. Por si lo dudan, el bueno es el negro.

 


‘Й’ – Y


Гей [termina en Й] (ɡʲˈej). Gay.
Ser gay puede considerarse deporte de riesgo en Rusia. Aunque Moscú, como gran metrópoli que es, trata de abrirse paso y acercarse al mundo más desarrollado en el sentido de los derechos de la comunidad LGBT, el país vive aún en penumbras.

El Gobierno actual es abiertamente anti gay y promueve leyes homófobas según las cuales se encarcela a aquellos que hagan ostentación de orientaciones sexuales “no tradicionales” y mira para otro lado ante actuaciones de grupos violentos que abusan de personas por su falta de heterosexualidad.

Según Rainbow Europe, Rusia es el peor país de Europa para ser homosexual.

 

Periodista afincado en Málaga durante años, donde se le podían leer las crónicas del Unicaja en el diario AS. Hoy trabaja en una empresa multinacional que poco tiene que ver con el periodismo. Pero en 'A la Contra' hemos conseguido convencerle para que nos ayudara a entrevistar a Tkachenko y ahora ya no tiene forma de bajarse del barco. Será nuestro cicerone en el Mundial de Rusia.

3 Comments

3 Comments

  1. Almudena de Velasco Rieger

    17/05/2018 at 03:54

    Excelente artículo,da gusto leer a periodistas así.

  2. Pingback: Ruso para principiantes: el abecedario del Mundial | Fútbol | S. Brovtsyn

  3. Pingback: Ruso para principiantes: el abecedario del Mundial (y III) - Mundial Rusia 2018 - A la Contra

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