¡Síguenos!
Giuseppe Ticozzelli.
Ticozzelli, con el uniforme militar.

Ciclismo

Ticozzelli: el ‘inventor’ del maillot negro

Era futbolistaa internacional y héroe de guerra cuando se inscribió en el Giro de 1926. Duró cuatro etapas, pero nadie olvidó su paso por la carrera y su peculiar maillot.

Entre los 206 ciclistas que tomaron parte en el Giro de Italia de 1926 (sólo 18 corrían con equipos, el resto eran independientes), hubo uno que llamó especialmente la atención de los aficionados. No era un campeón, ni siquiera un aspirante a serlo; de hecho, no era ciclista, sino futbolista. Su nombre, Giuseppe Ticozzelli, Tico para los amigos.

Ticozzelli acaba de cumplir 32 años y jugaba como defensa en el Casale, un club de fútbol que todavía presume, ahora desde la serie D, de haber logrado la primera victoria de un equipo italiano contra uno inglés (2-1 frente al Reading, en 1913). En 1926, el Casale había finalizado con un decoroso sexto puesto en su grupo de clasificación de la Liga Norte —la Juve ganó el título nacional— y a Tico la temporada debió parecerle corta. El caso es que se inscribió en la 14ª edición del Giro.

Ticozzelli era un hombre acostumbrado a las aventuras. A los 20 años luchó en la Primera Guerra Mundial con el rango de teniente de artillería de montaña. Fue condecorado por sus méritos en combate y cuando regresó a Italia vistió los colores de la Union Sportiva Alessandria. Se cuenta que era un futbolista con un físico privilegiado, lo que los italianos denominan un marcantonio: medía casi 1,90 y pesaba 95 kilos. Los cronistas de la época lo tenían por un jugador técnico y dotado de un disparo descomunal; se le atribuye un gol desde 75 metros que no encontrarán en YouTube. Algo debía tener porque debutó con la selección en 1920, en un partido contra Francia disputado en el Velódromo Sempione de Milán. Hasta allí llegó Ticozzelli montado en una bicicleta y con una mochila donde guardaba un sándwich y una gaseosa. Italia se impuso 9-4, pero Tico, que lució el dorsal 2, no volvió a jugar con la azzurra.

Casale.

La camiseta del Casale en los 20.

En 1921 fue fichado por el SPAL —ahora en la Serie A después haber subido ininterrumpidamente desde Tercera— y en 1924 recaló en el Casale. A falta de mejor equipación, con esa camiseta se presentó en la salida de Milán para correr el Giro. No le hacía falta más para llamar a la atención. A su carácter extrovertido y a su fama de futbolista, se sumaba una camiseta negra con una gran estrella blanca a la altura del corazón.

Su Giro no fue esplendoroso. La verdad es que tampoco salió muy presionado. En la tercera etapa, entre Génova y Florencia (312 km), se detuvo en un restaurante a almorzar mientras la carrera seguía su curso. En la cuarta, de Florencia a Roma (287 km), fue atropellado por una motocicleta y abandonó.

El público, sin embargo, no olvidó su paso por la carrera. Tanto es así que cuando el Giro instauró en 1946 un maillot en reconocimiento del último clasificado decidió que fuera negro como el de Ticozzelli, el ciclista que ni fue último ni fue ciclista. Por suerte o por desgracia, la historia presta poca atención a los detalles.

Tico volvió a jugar el fútbol —lo hizo hasta los 41 años, al final como jugador-entrenador— y también regresó a la guerra, esta vez en Abisinia. Como consecuencia de las heridas sufridas se quedó ciego, pero ni así renunció el fútbol; siguió como técnico, asistido por un ayudante que le relataba el desarrollo del juego. Cuando murió en 1964 ya era inmortal. En Italia se utiliza el término «maglia nera» como sinónimo de último clasificado. Un justo homenaje al futbolista, al héroe de guerra y al ciclista que casi fue.

Periodista, ciclista en sueños, cronista de variedades y cinéfilo (sector La La Land). Capitán del equipo para que le dejen jugar. Después de tantos años, sigue pensando que lo contrario del buenismo es el malismo. Fue subdirector del diario AS y colabora con El Transistor de Onda Cero. Ahora se lanza a esta aventura de 'A la Contra' porque cree que hay que hacer cosas. Y esta tiene buena pinta y le apetece mucho.

2 Comments

2 Comments

  1. Pingback: Malabrocca, el rey de los últimos | Ciclismo | Juanma Trueba

  2. Pingback: Gloria y honor a Brändle, último clasificado y maillot A LA CONTRA - Vuelta a España - A la Contra

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Ciclismo

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies