¡Síguenos!
Un Tour sin alma
Una manifestación de agricultores detuvo la carrera cuando restaban 187 kilómetros para la meta | CORDON PRESS

Tour de Francia

Un Tour sin alma

En el ciclismo moderno se defiende el décimo puesto de la general, se pelea por ser noveno un día y se batalla por la clasificación por equipos. Menos mal que nos queda Alaphillippe.

Para los que crecimos con la valentía de Pedro Delgado y con las exhibiciones de Miguel Induráin y maduramos con Alberto Contador o Alejandro Valverde, este Tour nos está aburriendo entre bastante y mucho. Es inaceptable la actitud del pelotón en general y de los corredores que quieren ganar la carrera en particular. A falta de dos días de montaña, se han pasado más puertos al ritmo de Luke Rowe que al de los grandes favoritos. Es algo totalmente inadmisible y excusarlo todo con la superioridad de Sky no vale como argumento. Ni se les prueba en el llano, ni para arriba y ahora ya ni para abajo. En el peligroso descenso del Portillon, Kwiatkowski tuvo tiempo hasta de mandar parar. Que alguien me lo explique.


Alaphillippe y nadie más


La falta de intención y de ciclismo que estamos viendo cada día entre los favoritos, la están poniendo siempre por delante tres corredores a los que habría que hacer un monumento: Greg Van Avermaet, Peter Sagan y Julian Alaphillippe. Este martes fue el día del francés, que firmó su doblete particular ofreciendo otra enorme exhibición. Siempre fue valiente, siempre dio la cara, sentenció la general de la montaña reventando a Barguil, pataleó como nadie en las rampas del Portillón y presionó a Adam Yates hasta que este último se fue al suelo. Sonriente, orgulloso y feliz entró en meta en solitario. Si de alguien nos acordaremos en el Tour 2018 será de él, de su amor por este deporte y de esos descensos y cambios de ritmo vertiginosos. Un espectáculo.

Correr sin alma, más pendiente de lo que te cuentan por el pinganillo que de lo que te dicen tus piernas, tiene estas cosas. Se defiende el décimo puesto de la general, se pelea por acabar noveno en una etapa y se batalla por la clasificación por equipos. Sobre esto tiene un máster el equipo Movistar, que solo asomó para eso. Cuando los telefónicos vieron que Bahrein llevaba un fugado más que ellos, se pusieron a trabajar detrás como si tuvieran serpientes en el salón de su casa. Si traes a tus tres líderes y anuncias guerra para ganar, llévalo a cabo porque si no estás destapando todas tus vergüenzas, que a estas alturas son muchísimas.

Pero el disparate no es solo de Movistar. También habrá que hablar de AG2R y Romain Bardet. Se desconoce el estado de sus piernas, pero siempre lo habíamos visto valiente con sus fuerzas y camicace para abajo. Pues este año nos hemos quedado también sin eso. Por unos días pusimos toda nuestra fe en los amarillos del Lotto Jumbo, pero llegados a este punto, lo fían todo a la casualidad de que alguno de los tres primeros baje y Roglic pueda colarse en el podio. Lo de correr por ganar ya han asumido que no les toca a ellos. En esta sartén de críticas, se salva por los pelos Dumoulin, que ya lo ha intentando otros días y que tiene a Froome a once segundos. En Sunweb viven agarrados a que llegue el clásico día tonto de Thomas y así poder meterse de lleno en la lucha por el amarillo. Poco factible, me temo.


La ‘esperada’ etapa de 65 kilómetros


Casi que lo más emocionante de la etapa pasó cuando unos granjeros quisieron parar la carrera con su protesta y la mano dura francesa perjudicó a estos y también a los corredores. Para tratar de solventar el asunto por las bravas usaron un gas pimienta que acabó en los ojos de algunos corredores. Esto provocó estupor entre todos y la carrera se tuvo que detener durante unos minutos. Una desagradable noticia que acabó siendo lo más destacable de un primer día de Pirineos fácil de olvidar.

Sin ilusión y casi sin esperanza, este miércoles llega el ansiado día de los 65 kilómetros con tres puertos de montaña y un final durísimo en Saint Lary Soulan. Se ha especulado mucho sobre esta jornada, sobre una posible parrilla de salida, con bloques de corredores… Al final, no veremos nada de esto. Todos a cuchillo desde el primer metro y a confiar en que alguien se equivoque en su táctica y apueste por intentar resquebrajar a Sky, que desde hace casi una semana no sabemos si van bien, mal o regular. O mañana o ya nunca.

Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Tour de Francia

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies