¡Síguenos!
Groenewegen se impone y pide silencio. Un detalle de su parte. CORDON PRESS

Tour de Francia

Silencio, gente durmiendo

Nadie sobrevivió despierto la etapa maratón del Tour. Solo abrimos los ojos al final para ver ganar a Groenewegen.

Por un día, el Tour podría haber cambiado su nombre y haberse llamado Paseo por Francia. Fue una etapa indecente para la mejor carrera del mundo. La más larga y la más aburrida de todas. Los corredores se lo tomaron como un día de casi descanso y no pasó nada reseñable más allá de la pelea por conquistar la victoria parcial en los últimos kilómetros.

Cuando la meta se acercó de forma imparable, los equipos de los sprinters cabalgaron al principio del pelotón para preparar la llegada. Dylan Groenewegen sorprendió y batió a última hora a Fernando Gaviria y a Peter Sagan, que esta vez solo pudieron ser segundo y tercero.

Cuando nadie lo esperaba, Groenewegen llegó a la fiesta. Con el colombiano y el eslovaco repartiéndose el menú, el neerlandés volador acudió a los postres. Entró a meta mandando callar, en un gesto en el que parecía querer reivindicar su figura y su poderío, y de paso, presentó galones para los sprints que todavía vendrán los próximos días.

 


Fugas sin opción


No hubo nada más noticiable durante las más de cinco horas de etapa. En el arranque de la misma se vieron ataques en solitario, pero antes de emprender una aventura condenada al fracaso, optaron por parar por completo. Con las cámaras de televisión retransmitiendo íntegramente estas etapas, no es la mejor publicidad posible para el ciclismo. Lejos de ser la norma, esperemos que se convierta en la excepción desde mañana mismo, aunque la jornada de este sábado no apunta a un divertimento mucho mayor que el de hoy.

El único momento de cierto descontrol y alegría se vio cuando un grupo de cierto nivel, con corredores como De Gendt, Gerrans, Vichot o Gallopin, entre otros, cogieron unos metros de ventaja y parecieron querer echar un buen pulso al grupo. Viendo el peligro de esa fuga, Lotto NL Jumbo —la escuadra de Groenewegen— tiró a fuego para reducirla. Algo ya debería intuir el velocista que quiso atar en corto la etapa, como si sus piernas estuvieran gritándole que hoy era el día.

 


Van Avermaet sigue de amarillo


Nadie quiso entrometerse tampoco en la pelea por el maillot amarillo. Van Avermaet sumó unos segundos extra en el bonificado del día, ante la pasiva mirada del resto del pelotón. El belga sigue acumulando jornadas con la prenda de líder, mientras se acerca el temido momento del pavé, para el que todos van ahorrando fuerzas. Pero antes de eso, este sábado otra jornada llamada al sprint masivo, una guerra a tres bandas visto lo de hoy.

Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Tour de Francia

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies