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Mario Kempes y Bonhof, con el Valencia. CORDON PRESS

Fútbol

Cien años del Valencia en diez claves

De la moneda al aire al fichaje nunca culminado de Pelé, pasando por Kempes o Benítez. El Valencia es centenario y es hora de rendirle homenaje.

El Valencia ha cumplido su primeros cien años de historia con las mismas ilusiones que motivaron a sus fundadores. El club está en la pelea por los títulos de Copa y Europa League y ya parece recuperado de una larga una larga crisis institucional. El futuro invita a ser optimista.

 


Los pioneros


A principios del siglo XX, los marineros británicos llegaron a Valencia en buques dedicados a la exportación de cebollas y cítricos. Sus horas muertas las empleaban a jugar al fútbol cerca del puerto. Este deporte se asentó poco a poco cuando los curiosos empezaron a imitar a los marineros. En aquella floreciente Valencia futbolera se crearon equipos como el Rat Penat, el Flaternitario, el España o el Racing de Patraix, que disputaron el primer campeonato liguero regional de la ciudad.

 


La moneda que eligió al primer presidente


Uno de esos equipos que aparecieron a principios de siglo XX fue el Club Deportivo Español. Un grupo de estudiantes universitarios fundó el club, que compitió en aquella liga regional. En unas vacaciones de verano, el Deportivo Español jugó en Elche un partido amistoso. Durante el encuentro, Luis Bonel, de 21 años, se rompió una pierna en un encontronazo con un jugador del equipo alicantino. En el trayecto de vuelta a casa, Bonel murió por una embolia provocada por la lesión. Sus compañeros quedaron devastados y decidieron parar todas las actividades deportivas y disolver la sociedad.

Octavio Milego fue uno de los jugadores en ese partido trágico. Aunque había sido uno de los fundadores del Deportivo Español, se quiso olvidar del deporte y se marchó a Madrid para opositar a una cátedra en la Escuela del Comercio. Sin embargo, durante un partido del Real Madrid contra la Gimnástica volvió a enamorarse del fútbol; nada más obtener la plaza, volvió a Valencia y junto a sus excompañeros fundó el Valencia Foot-ball Club. Milego nunca tuvo la ambición de ser presidente y propuso que la presidencia se decidiera con una moneda al aire. Le tocó a él. Su hijo confesó después en el diario Levante EMV que sus compañeros amañaron el lanzamiento.

En el Bar Torino se fundó el equipo. Un murciélago recuerda ahora el lugar donde nació el Valencia C.F.

 


Su primera etapa dorada (1940-1959)


Uno de los estadios más afectados por la Guerra Civil fue Mestalla. Cuando el conflicto bélico finalizó, la directiva valencianista reformó el estadio y renombró al club como Valencia Club de Fútbol. A partir de aquí, llegó la época más brillante en los 100 años del club: se lograron siete títulos (3 Ligas y 4 Copas) y siete subcampeonatos, todos bajo la presidencia de Luis Casanova. Epi, Amadeo, Mundo, Asensi y Gorostiza se convirtieron en los primeros ídolos de la afición. Mundo se convirtió en el máximo goleador de la historia del equipo valenciano con 269 goles. 

En los años 50, el club se vio obligado a la renovación del proyecto, ya que aquella delantera que tantos éxitos dio se jubiló. Primero se amplió Mestalla, que pasó de 14.000 aficionados a 40.ooo. El segundo paso fue fichar a una estrella que liderara al nuevo Valencia. El elegido fue Faas Wilkes, que se convirtió en la primera figura internacional del club. Las crónicas de sus actuaciones con el equipo del Turia le definían como «un jugador espectacular cuyos regates y desbordes enamoraban a la gente» que se congregaba en Mestalla.

Cuando Wilkes se retiró, Luis Casanova le encargó a Eduardo Cubells, director técnico, que viajase a Brasil y fichara al jugador que más le impactara. Fue entonces cuando el Valencia estuvo a punto de fichar a un joven brasileño de 17 años llamado Pelé. Cubells temió la reacción de la gente si sustituía a Wilkes por un niño de 17 años, así que apostó por Walter. «Me vine enamorado de otro jugador, una maravilla, Pelé, de diecisiete años. Me lo hubiera podido traer a Valencia por cuatro perras gordas. Pero si en vez de aparecer con Walter, me presento con Pelé, una promesa, una parte de la afición nos hubiera arrojado al mar a Pelé y a mí para que volviéramos nadando a Brasil”. Así explicó Cubells. Meses más tarde Brasil ganó el Mundial de Suecia con Pelé como estrella.

 


El estadio Luis Casanova y la Liga de Di Stéfano


A principio de los años 70, el valencianismo necesitaba una nueva reforma para despertar la ilusión de los aficionados. La primera propuesta fue cambiar el nombre al estadio, que empezó a llamarse Estadio Luis Casanova. En el marco deportivo, tras varios años siendo un equipo muy irregular, Julio de Miguel, presidente del Valencia, anunció por sorpresa que el entrenador para la temporada 1970-71 sería Alfredo Di Stéfano.

Aquella liga fue ganada contra todo pronóstico. Una segunda vuelta brillante colocó al equipo líder a falta de una jornada. Los valencianistas llegaron a Sarriá dependiendo de ellos mismos para conseguir el campeonato. El partido terminó 1-0 a favor de los pericos. En la misma jornada, Barcelona y Atlético de Madrid se enfrentaron: quien ganara sería campeón. Y empataron, para mayor gloria del Valencia.

 


La era del Matador Kempes


En el debut de Kempes con el Valencia, la gente no salió del estadio con buenas sensaciones. El club había pagado 35 millones de pesetas por el argentino y el nivel de exigencia era máximo. Pero Kempes cumplió: esa temporada se convirtió en el Pichichi de Primera. Sus 24 goles que fueron eclipsados por una séptima posición en Liga que dejó al Valencia fuera de Europa. La siguiente temporada el equipo valenciano recuperó las plazas europeas. Y gran parte de culpa la tuvo Kempes, que marcó 28 goles. Al finalizar aquella campaña, Argentina se proclamó campeona del mundo y el valencianista fue el máximo goleador del torneo con seis goles (dos de ellos en la final del Mundial).

La fama del delantero argentino propició que el Valencia hiciese giras por Japón y Argentina para que aficionados nipones y argentinos pudiesen ver al Matador en directo. Una Copa del Rey llena de remontadas, una Recopa de Europa, la primera Supercopa de Europa ganada por un equipo español y 143 goles fueron el inolvidable legado del Matador.


La etapa más oscura 


Tras el Mundial de España de 1982, el club valencianista se encontraba endeudado por la reforma del Estadio Luis Casanova para la Copa del Mundo. En la temporada 1985/86 se completó la peor temporada de la historia. A falta de doce jornadas, se fichó como entrenador por tercera vez a Di Stéfano. La Saeta Rubia intentó salvar al equipo, pero no fue posible. El Valencia volvió a Segunda 55 años más tarde. El presidente, Vicente Tormo, dimitió de su cargo.

 


Arturo Tuzón, ‘El Salvador’


Tras el descenso a Segunda y la dimisión de Vicente Tormo, surgió la figura de Arturo Tuzón. Durante sus primeras cinco temporadas, el nuevo presidente valencianista siguió una política austera en la que apostó por la cantera y por atraer al socio. De 14.ooo abonados se pasó a 30.000 y se apostó por la continuidad de Di Stéfano, que devolvió al Valencia a la Primera.

En su regreso a la máxima división del fútbol nacional, el presidente continuó con la apuesta por la cantera y la poca inversión. En esos años, el club logró un subcampeonato y mantuvo la categoría del club; la institución se fue saneando poco a poco.

 


Segunda época dorada 


A finales de los años 90, tres entrenadores llevaron a cabo una revolución en el Valencia. El primer técnico fue Ranieri. Aunque estuvo a punto de ser destituido, consiguió rehacer al equipo con un cambio generacional. Vendió a Romario, Marcelinho o Carioca y apostó por los Rufete, Claudio López y Mendieta. En 1999 consiguió la Copa del Rey ante el Atlético de Madrid por 3-0.

Tras el entrenador italiano, llegó al club el argentino Héctor Cúper. Tan solo fue capaz de ganar la Supercopa de España y en el amargo recuerdo valencianista quedarán grabadas para siempre las dos finales de la Champions League que perdió contra Real Madrid (3-0) y el Bayern (por penaltis). Tras los dos fracasos en Europa el técnico argentino se marchó de Paterna.

Con la llega de Rafa Benítez al Valencia, vivió la gloria en forma de dos Ligas y una Copa de la UEFA. En el año 2004, IFFHS (Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol) nombró al Valencia Mejor Equipo del Mundo del año 2004.

 


Crisis financiera


Las malas gestiones financieras llevaron al Valencia a la peor crisis en la historia del club. La promesa de un nuevo estadio, que varios años varado en mitad de la ciudad, y las inversiones en jugadores que no lograron los objetivos esperados, terminaron con una ampliación de capital para evitar un concurso de acreedores. Bankia se convirtió en el máximo accionistas del club.  Años más tarde la entidad bancaria vendió su parte a Peter Lim.

 


Brotes verdes


Cinco años después de la compra de Peter Lim y la reestructuración del equipo, el Valencia poco a poco va viendo crecer los brotes verdes de un proyecto a futuro. Esta temporada, la final de la Copa del Rey o la Europa League (en los cuartos de final) son algunos de los títulos que podrían celebrar los aficionados a final de curso.

 

Describe su cabeza como el garaje de Homer Simpson: siempre desorganizado. Le promete a diario a una Marge imaginaria llamada conciencia que luego más tarde lo organizará, pero nunca lo hace. Un sillón, su cerveza Düff, el mando a distancia y el televisor con retransmisiones deportivas son sus acompañantes en el día a día. En A La Contra encontró el lugar donde puede contar esas hazañas del deporte que tanto le gusta ver.

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