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Kawhi Leonard jugará por el anillo con los Toronto Raptors. CORDON PRESS

Deporte USA

NBA Finals: la venganza de un anillo robado

Los Raptors se jugarán el título de la NBA por primera vez en su historia ante los Warriors. Kawhi buscará su particular revancha

Golden State Warriors y Toronto Raptors lucharán por ser los campeones de la NBA. Los de la Bahía llegan por quinta vez consecutiva a una final y con tres títulos bajo el brazo. Su talento y números pueden definir la final a favor de los actuales campeones. Enfrente tendrán a los Toronto Raptors. El equipo canadiense jugará por primera vez por el anillo. Desde la plaza de Jurassic Park, lugar donde se congregan los aficionados de los Raptors para ver los partidos, se encomendarán al hombre que les ha traído hasta aquí: Kawhi Leonard.

El baloncestista californiano de los Toronto Raptors llega a la final con una revancha personal que empezó hace cuatro años. Un poco antes, el 16 de junio de 2014, Kawhi Leonard sorprendió al mundo convirtiéndose en el tercer MVP de las finales más joven de la historia, con 23 años, tras Magic Johnson (21) y Tim Duncan (23). El título lo levantó dando una exhibición de anotación y de defensa durante toda la serie. En los tres últimos partidos de la final, Leonard lideró al equipo en anotación con 29 puntos en el tercer partido; 20 en el cuarto; y 22 en el quinto. Además, su defensa a LeBron James fue espectacular: el Rey no consiguió anotar más de 18 puntos cuando promediaba 30.

Desde ese día, se conoció al verdadero Leonard, un jugador tímido, discreto y con un talento descomunal. No hablaba mucho, ni con la prensa, ni con sus compañeros. Siempre fue así. Aquella noche, en la rueda de prensa tras conseguir el MVP, Leonard aseguró estar ilusionado y emocionado por haber ganado el anillo el Día del Padre. Porque fue su padre, fallecido seis años antes, quien le había inculcado su amor al basket.

Tras aquel desgraciado suceso, Kawhi volcó toda su rabia en el baloncesto. «Este deporte me ayuda a alejar mi mente del mundo. Me hace levantarme cuando estoy de bajón», reconoció a LA Times. Desde entonces, tiene claro un objetivo: «Jugar lo mejor que pueda cada noche, es lo que siempre hubiera querido mi padre».Eso confesó la noche que logró el anillo.

En la campaña 2016-17, los Spurs hicieron una gran temporada regular logrando 61 victorias y 21 derrotas. Fueron los segundos con mejor registro de la liga. En las finales del Oeste, los de San Antonio se encontraron con los Golden State Warriors. Por entonces, el equipo de la Bahía tan solo había ganando un campeonato en las dos finales que había jugado hasta el momento. Los números de Kawhi Leonard habían mejorado mucho. De hecho, promedió 25,5 puntos por encuentro, 5,8 rebotes y 1,8 robos.

El 14 de mayo de 2017, San Antonio y Golden State se enfrentaron en el primer partido de la final del Oeste. Cuando el marcador era 55-76 para los de San Antonio, Kawhi Leonard se tuvo que marchar lesionado. En un lanzamiento desde la línea de tres, Zaza Pachulia invadió su zona neutral de caída y le provocó un esguince. A partir de aquí, los Warriors remontaron los 21 puntos de diferencia y se llevaron el partido (113-111). Muchos pensaron que la jugada fue intencionada, como expresó Popovich en rueda de prensa recordando otras acciones similares del georgiano. Ss compañeros salieron en su defensa, alegando que Zaza no era un jugador sucio.

 

Nadie sabrá nunca si hubo malas intenciones o no. Lo único que se sabe es que Leonard le perdonó. «No hizo nada especial. Puso su cuerpo ante el mío para evitar que tirase con facilidad, luego con el impuso me fui al suelo y el tobillo se resintió, eso fue todo», exclamó tras el partido. Los Spurs perdieron la final 4-0 y a Kawhi Leonard para siempre. La lesión del tobillo y varias lesiones en el cuádriceps de su pierna derecha generaron mal ambiente en la franquicia. Tardó 212 días en volver a pisar una cancha y tan solo disputó nueve partidos de 17 posibles desde su vuelta. Cuando llegaron los playoffs de 2018, los Warriors se volvieron a cruzar en su camino. Muchos compañeros le pidieron ante los medios que reapareciese. Pero no lo hizo.

La situación provocó la ruptura entre ambas partes y, al final de la temporada, se marchó a Toronto. Todo el mundo dudaba del Kawhi que se iban a encontrar: el jugador que lograría llevar a los Raptors a pelear por el anillo o el que no jugaría por sus continuas lesiones. Definitivamente, fue el primero. La apuesta fue arriesgada, pero acertada.

Ahora los Raptors se jugarán el título de la NBA por primera vez en su historia ante los Warriors. Kawhi se vuelve a encontrar con ellos y buscará su particular venganza por un anillo robado. Como escuderos tendrá a los que le han acompañado hasta aquí: Siakam, Lowry, Green, VanVleet, Powell y dos españoles, Marc Gasol y Serge Ibaka. Enfrente estará la dinastía que lleva sin perder el ceder desde 2017, el año que Leonard perdió la oportunidad de consagrarse por segunda vez. 

Describe su cabeza como el garaje de Homer Simpson: siempre desorganizado. Le promete a diario a una Marge imaginaria llamada conciencia que luego más tarde lo organizará, pero nunca lo hace. Un sillón, su cerveza Düff, el mando a distancia y el televisor con retransmisiones deportivas son sus acompañantes en el día a día. En A La Contra encontró el lugar donde puede contar esas hazañas del deporte que tanto le gusta ver.

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