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Zé Roberto: «Neymar debería volver al Barça o ir al Madrid»

«El Real Madrid me marcó, pero formo parte de las leyendas del Bayern».

Pocos tienen sus títulos, una dilatada experiencia futbolística y una acreditada fama tras una espléndida carrera que alargó hasta los 43 años jugando al máximo nivel, principalmente entre Brasil y Alemania con escala en España. Pero no sería leal a este futbolista y, ante todo amigo, si no dijera que lo fundamental de su trayectoria es el legado que ha dejado entre quienes le hemos disfrutado con el balón y la palabra. Zé Roberto (José Roberto da Silva Junior) es hoy protagonista de excepción en A LA CONTRA en la víspera de un partido que para él lo es todo. El Bayern-Real Madrid o viceversa de semifinales de Champions es un acontecimiento para este zurdo que triunfó en Múnich y en menor medida en Madrid, pero que dejó huella vestido de blanco y allá dónde jugó. Sus palabras son sabias y con profundo mensaje. El valor de un tipo que trasciende y que vivirá este duelo con enorme pasión.

—Dos equipos, dos pasiones, dos experiencias, dos leyendas europeas para una gran semifinal de Champions. ¿Qué análisis hace de este partidazo?
—Para mí es una final anticipada. Los últimos años del Bayern le llevaron siempre lejos en la Champions y ¡qué decir del Real Madrid! Campeón de esta competición dos veces en las tres últimas ediciones. Eliminar a la Juventus ha impulsado más aún al Madrid, que se presenta con ansias de seguir ganando ante un Bayern que pretende frenar esa racha blanca en la Copa de Europa. Serán dos partidos especiales al máximo, pero este primer asalto no será definitivo; habrá opciones hasta la vuelta aunque el Madrid obtenga un buen resultado en Múnich.

—¿Dónde vivirá Zé Roberto esta semifinal?
—Recibí invitaciones por las dos partes porque ambos equipos están en mi vida profesional, pero una semifinal de este nivel prefiero verla solito en casa. Lo prefiero así.

—¿Qué le dice su corazón en las horas antes al duelo?
—Mi corazón está partido, pero reconozco que tiene más intensidad mi parte del Bayern. El Madrid me marcó, sí. No lo olvido. Pero en el Bayern permanecí más años de mi carrera, gané más títulos y ahora formo parte de sus leyendas. Mi identificación es máxima con ellos, aunque me encanta el buen fútbol y pienso vibrar con un gran partido.

—Hábleme del Bayern, al que conoce de sobra…
—He visto a un Bayern muy concentrado y bien físicamente. En el último partido en Hannover, Jupp prefirió reservar jugadores y utilizó suplentes porque el desgaste de una semifinal tan intensa puede pasar factura. Lo cierto es que veo al equipo con fuerza y mucho gas para afrontar la semifinal.

—¿A qué respira el Bayern actual?
—Este Bayern juega a un fútbol más moderno gracias al legado de Pepe (Pep Guardiola). El juego de control, posesión, con pase y mucha calidad, dominando los partidos caló en Alemania. Todos quisieron imitar entonces el juego del Bayern de Pepe. El Bayern de mi época era más de fuerza y contundencia. Luego Heynckes lo hizo campeón de Champions en la 2012-13. Y Pepe lo modernizó. El Bayern actual mantiene el legado de Guardiola y la experiencia de Jupp.

—Si la experiencia es un grado, Heynckes la multiplica por sus cuatro etapas en el club como entrenador…
—Sin duda. Regresó Jupp y con él toda su experiencia acumulada en años de trabajo. El equipo tiene mucha más calidad que cuando se fue y eso le aporta más fortaleza a la semifinal con el Madrid porque también lo conoce. Ha logrado elevar la competencia del grupo gracias a su máxima identificación con el club porque conoce a los jugadores, sabe manejar el vestuario y con su edad dirige al equipo como un top.

—¿Qué pesa más en el equipo bávaro: la artillería, su mediocampo, la verticalidad, el desborde…?
—Ahora mismo el Bayern es un equipo, sobre todo, muy equilibrado. Pero me detendría en su fuerte delantera, con mucho gol, donde Müller y Lewandowski son temibles. Sus dos rápidas bandas también me gustan mucho con Robben y Ribéry. Son sus grandes bazas.

—¿Qué le pasa al Real Madrid con la Champions?
—Es su competición. Un club que ha ganado 12 Champions y quiere la 13ª, y la puede ganar, es que tiene en esta competición su faro. Esa camiseta pesa mucho en Europa y cuando piensas en este torneo el primer nombre que te viene es el del Real Madrid. Es cierto que se dejaron llevar en la Liga y el Barcelona se concentró más de inicio en la competición doméstica, pero lo bueno del Madrid es el tiempo que lleva junto ese grupo. Eso marca la diferencia.

—¿Cristiano es mucho Cristiano?
—Él marca la diferencia. Por eso es uno de los mejores jugadores de la historia. No le notas, a veces parece que no está… y aparece. Y marca. Siempre marca. Sus goles deciden siempre. Para ganar una Champions tienes que tener un jugador como él. Aunque no sólo es él. Es un gran equipo dirigido por otro fenómeno que ya lo fue como jugador: Zidane.

—¿Está haciendo de menos a Messi?
—Ni mucho menos. Leo Messi es el mejor jugador del mundo. Pero Cristiano está colocado en lo más alto con sus goles, sus títulos, sus Balones de Oro. Ronaldo tiene el gol en la sangre; le das un balón y hace siete goles…

—Brasil es una fábrica inagotable de zurdos. Usted pertenece a esa estirpe y compartió vestuario en el Real Madrid con Roberto Carlos. Ahora reina Marcelo en esa banda…
—Brasil es una buenísima cuna de zurdos. Desde Rivelino, pasando por Eder, Leonardo, Roberto Carlos o ahora Marcelo. Aunque zurdos no brasileños increíbles fueron Maradona y Redondo. ¡Uff Redondo! ¡Qué futbolista! El mejor 5 que vi. ¡Cómo jugaba! Roberto Carlos fue el mejor lateral izquierdo del mundo y ahora Marcelo es su mejor sustituto. Es un grande. Y no, no me olvido de Filipe Luis, que es otro grandísimo lateral izquierdo que brilla en el Atlético.

—Usted fue un fichaje invernal en aquel Real Madrid de Fabio Capello. ¿Cómo asumió el salto a Europa?
—Mi desembarco en el Real Madrid supuso el principio de mi triunfo en Europa. Llegué a un grandísimo club a mitad del campeonato y fuimos campeones de Liga y luego de Supercopa ante el Barça. Fue increíble. El equipo ganó la Copa de Europa esa temporada, pero debo confesar, honradamente, que no puedo decir que sea campeón de esa Copa de Europa.

Zé Roberto.

—¿Por qué?
—Es cierto que disputé la fase de clasificación y hasta marqué un gol en el Bernabéu contra el Rosenborg… Pero no. Aquella Copa de Europa no está en mi currículum. Creo que para ser campeón legítimo has de levantar el trofeo y no lo hice. Participé, pero no me siento campeón legítimo.

—¿Qué significó vestir la camiseta del Real Madrid?
—Yo venía de jugar en un equipo muy pequeñito en Brasil (Portuguesa) así que jugar en el Real Madrid fue un sueño. Me vi de repente al lado de aquellos futbolistas a los que veía en Brasil por televisión. Estaba sentado en el vestuario, entrenando y jugando con unos monstruos como Raúl, Roberto Carlos, Hierro, Redondo, Mijatovic… Mi paso fue breve pero importante para mi carrera y crecimiento profesional.

—Sin embargo, fue un paso efímero…
—Reflexionando sobre toda mi carrera tengo una cosa dentro que siempre he pensado y que no volvería a hacer: haber volado tan pronto del Real Madrid teniendo un contrato firmado por cinco años… Tomé la decisión de irme porque quería jugar el Mundial 98 de Francia y no tenía la continuidad que pretendía en el Madrid. Hablé con mi agente y acabé cedido en el Flamengo hasta que me compró el Bayer Leverkusen. Tengo claro que si volviera atrás me habría quedado más tiempo en el Madrid para poder triunfar allí. Fue poco tiempo el que tuve para demostrar mi valía y eso, en cambio, lo encontré en Alemania. Ahora sé que aquel paso atrás fue el impulso en mi carrera que me permitió participar en ese Mundial y triunfar en el Bayern de Múnich.

—Supongo que no será ajeno al momento Neymar en el fútbol…
—Por supuesto. Le sigo mucho y creo que se precipitó un poco al salir del Barça. Pienso que se tenía que haber quedado más tiempo en Barcelona y no salir de la sombra de Messi. Sin embargo, la oferta económica del PSG era muy tentadora, con unas cifras imposibles de rechazar y el objetivo de convertirse en el mejor jugador del mundo en París. La decisión fue muy personal, pero…

—Dígame…
—Si hubiera podido darle un consejo a Neymar le habría dicho que aguantara un par de años más en el Barça. Ahora ya no es posible, pero si quiere aspirar a ser el mejor jugador del mundo y mantiene ese sueño, Neymar sólo puede hacer una cosa.

—Soy todo oídos…
—En el PSG es muy difícil alcanzar ese sueño y llegar a ser el número uno del mundo. Si Neymar realmente quiere subir a lo más alto, convertirse en el mejor, tendría que cambiar de nuevo para mejorar. Y eso solamente pasa por volver al Barça o fichar por el Real Madrid.

—Zé Roberto colgó las botas con 43 años. Acabó en el Palmeiras jugando al máximo nivel. ¿Dónde radica el secreto?
—¡Ja, ja ,ja! No hay un elixir de la juventud si eso preguntas. Es cierto que los porteros suelen ser más longevos como Julio Cesar, que se retiró con 38 años. En mi caso obedecí a tres premisas innegociables: siempre soñar grande, trabajar fuerte y duro, y mantener el foco. Así conseguí llegar hasta esa cota. Es muy difícil campeonar con 41 y 42 años, pero lo hice con Palmeiras: una Copa y una Liga.

—Su despedida me estremeció. Aquel mensaje al equipo y cuerpo técnico en el vestuario pone la piel de gallina. Ahí mostró una vez más sus excelentes dotes de motivador que ahora aplica en numerosas palestras (charlas)…
—Pero no es algo nuevo para mí. Desde pequeño siempre me gustó y di el paso para hablar a los compañeros. Lo hacía con 10 años en el Club Pequeninos do Jockey en Sao Paulo; el entrenador me cogía para que siempre hablara antes de los partidos. Sabía cómo llegar al compañero y tocar su corazón de forma que le motivara; luego entrábamos a pelear como a una batalla.

—¿En el Real Madrid lo llegó a hacer?
—¡Qué va! (risas) Estaba impresionado con tanta estrella al lado. Imposible. Sí que lo hice en los demás equipos. En Leverkusen, en el Bayern y hablando en alemán, por supuesto. También en Qatar aunque con la ayuda de un traductor en inglés y, por supuesto, en el Palmeiras. Fue mi otra manera de aportar y ayudar en los equipos que defendí con unos mensajes directos al corazón del futbolista.

Juan Gato lleva más de 25 años ejerciendo el periodismo deportivo. Habitual de las redacciones de AS y Mundo Deportivo, hoy es una voz autorizada los micrófonos de la cadena COPE en todo lo que tiene que ver con Atlético de Madrid, Real Madrid y la Selección. Pasa por Estudio Estadio habitualmente y colabora en varios medios escritos. Pocas agendas tan completas hay en las redacciones de los medios de comunicación nacionales como la suya.

1 Comment

1 Comment

  1. José

    25/04/2018 at 09:08

    ¡¡¡Horror !!! Juan Gato juntando letras en esta página. Parafraseando al Butano, ni esta página podía llegar a menos, ni Gato a más.

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